[CERTEZAS PROVISIONALES]
Puesto que tan bien pareces saber que éstos no son gigantes
dime: ¿y cómo son los gigantes, Sancho amigo?
Es casi de noche:
los dioses de las religiones extinguidas
se alejan con sus credos bajo el brazo.
PAOLETTI
Paso estos días debatida entre la angustia y la esperanza de una cuenta atrás.
Lo malo de hacer cálculos ajustados, es que el error se magnifica.
Lo peligroso del riesgo es esperar una recompensa que palie el esfuerzo.
Me levanto cansada, y ahora no es por falta de sueño. Padecer el calendario de esta manera no entraba en mi programa y me tiene absolutamente bloqueada.
No sé cuándo dejé de sentir interés por mi carrera -universitaria-, y por más que busco no encuentro ningún fundamento objetivo para ello: una chica no deja de ser bonita en el momento que te enamoras de otra, pero ya te parece imposible quererla.
A mí la vida en la facultad ya no me hace feliz.
Estoy terminado la carrera, y dicen que esto es lo que pasa. Pero se me extinguen las ganas de hacer cosas y no creo que sea manera de estar: tengo sentido del esfuerzo, pero no del sacrificio.
Siento que todos los transeúntes anónimos puede oler que estoy casi derrotada.
Quizás debería darle un respiro a la carrera ahora, en vez de terminarla asqueada.
Puede que la mediocridad empiece cuando uno renuncia a procurarse la felicidad para cumplir con su deber.
Puede que uno se instale definitivamente en la inmadurez cuando hace oficio de sus caprichos.
Estoy en tablas conmigo misma.
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Ser feliz por el deber cumplido no es de mediocres. Ya lo verás. Lo veremos, juntos.
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