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MI NIÑO MALABAR I

Un par de bocetos del trabajo de campo para mi próxima expo. El primero, PS sobre un apunte en una terracita de esas estupendas de Granada; en el segundo, una servidora con mi dos niñas bonitas, Mh y Lau, tan ricas ellas y por partida doble ^^.






¡Pásenlo bonito!

devenir



"ahora si lo hicimos bien, flaco.
tejimos un calendario que enreda a cualquier distancia.

nos hemos hecho eternos en la estación del deseo.

hemos visto a los trenes hacerse el amor en las vías,
fecundando las miradas furtivas de los viajeros.

nos hemos hecho eternos en la estación del deseo.

llegados a este lugar, tenemos ya por sabido que
nada puede morir si se encuentra en movimiento".



______________________________



Ya estoy de vuelta del puente, que he pasado en la fundación Antonio Gala. Me vengo contenta, porque me traigo algunos planes que me están germinando en el bolsillo. Dentro de poco colgaré los primeros bocetos de "Mi niño malabar", mi próxima exposición, y el pdf de las "Trovas de amor de un jirón de carne" el poemario que le ilustré en verano a Antonio Santo, y que tengo muchas muchas ganas de que salga a la luz ^^ -la de arriba es una de sus ilustraciones interiores-. Voy a desafiar en un duelo a muerte a aquel que dijo "el que mucho abarca, poco aprieta".


A LOT OF LIFE



I can see a lot of life in you.

I can see a lot of bright in you.
And I think the dress looks nice on you.
I can see a lot of life in you.

SUFJAN STEVENS



DIA D

Me despertó esta mañana una llamada de teléfono: me había quedado dormida. En teoría -en una realidad alternativa donde hago las cosas como es debido y soy una persona responsable-, debía estar allí a las 7:30, pero sumaban 10 minutos más de la hora acordada y yo seguía revolviéndo sábanas y delirando sueños mitómanos.
Tuve pedir disculpas -a la enfermera y a las sábanas por abandonarlas de tan abrupta manera- y, sin ni siquiera ponerme el sostén, salir corriendo al frío de la mañana para buscar un taxi. En menos de 10 minutos estaba allí, me permití excusada en la urgencia la licencia poética de decirle al taxista que se quedara con la vuelta de mi billete. Novelé durante el camino sobre lo que pensaría aquel hombre de una chica joven y con mucha prisa que coge un taxi el domingo a tan intempestiva hora para las afueras.

Una vez dentro me hicieron pasar a un pequeño dormitorio y me pidieron que me desnudara. Era una de esas salas decoradas de manera que resulten lo más hospitalarias posible -una lamparita barata sobre una mesilla barata, un par de estampas de Monet en la pared, una moldura rosa pastel en la pared, junto al techo-, y que acaban resultando aún más desconcertantes porque se alejan de todo lo que uno espera de una clínica ginecológica.

En el quirófano, un médico de belleza pretenciosa -l'oreal paris men expert- me colocó el suero con más voluntad que fortuna. Pude ver como varios hilillos de sangre me resbalaban por el brazo antes de que el tipo consiguiera controlar la pequeña carnicería con esparadrapo. La sedación llegó antes de que me diera tiempo de hacer estadística de los resultados que se pudieran derivar de que aquel inútil con gomina doctor fuera a hurgar mis interioridades.
Lo siguiente que recuerdo es un "¿cómo estás?", y una respuesta ahogada por la risa floja de mi parte, "dormida, ¿hemos terminado ya?".

De vuelta al aséptico dormitorio, más suero, galletas de chocolate y un libro. Imagino que la enfermera se preguntaba porqué no le había pedido a nadie que me acompañara. No lo llegó a preguntar en voz alta y salió de la habitación dejándome a solas con Auster.

Entonces la espera. Algun dolor punzante en el estómago. Cerré el libro y me planteé la posibilidad de que algo hubiera salido mal, de que me desangrara allí en aquella cama horriblemente cursi y maternal, semi vestida con el desgastado fieltro azul de una bata de hospital. O de que me hubieran vaciado por dentro, dejándome infértil con 21 recién cumplidos. Contemplé la posibilidad de no tener nunca hijos; no soy la típica chica que dice que nunca los tendrá, simplemente es algo en lo que no pienso debido a mi clara falta de instinto maternal. Mientras algún pequeño hijo de vecino recibe una corte de atenciones femeninas, yo siempre me quedo en un discreto segundo plano.
Pienso en lo que dice Bukowski en "La senda del perdedor", algo así como que los niños están hechos para ser vistos, pero nunca oídos.
Pienso en si mi altruista ovúnculo llegará a convertirse en una personita, si se parecerá a mí, si sus padres le contarán que es en un 50% genéticamente igual a una desconocida. Y si, en ese caso, se preguntará como soy; como en esas películas tan malas de sábado tarde en telecinco.

Luego la enfermera llega, me tiende un cheque y me acompaña a la salida. Yo dejo de pensar gilipolleces y me vuelvo andando a casa, con la satisfacción del trabajo bien hecho.





Feliz domingo, señores.

UNDER CONSTRUCTION



Con la esperanza puesta en el Paseo de los Tristes.
Los días huelen sobre todo a aguarrás.



CRISIS II

[nuevas ciclotimias]

*tinta de "Postales del Perú". En las
faldas del pueblo de Machu Picchu.


Hoy he escuchado en la radio que "la Verdad es sólo un periódico de Murcia".
Es el título del disco nuevo de Lidia Damunt.
Qué quieres que te diga, me ha hecho mucha gracia.

Sigo coleando cuesta arriba: como el salmón. Haciendo lo de siempre, arreglando por enésima vez el tocadiscos, arrastrando a quien pueda a ver exposiciones y perdiendo el tiempo por ahí en la medida de lo posible. Trabajando a ratitos porque quiero ser un talento en el País.

Estos días siento una cierta claridad mental porque me he dado cuenta que soy más simple que el mecanismo de un chupete. Qué es eso de andar deprimida por las esquinas como una sensible artista sufriente: a mí lo que me pasa es que no tengo dinero para comprarme unas botas nuevas.

Yo me digo: su-per-fi-cial y me sonrío un poquito, me pongo los cascos y sigo calle abajo sorteando escaparates.

Sí, qué quieren que les diga.
Las penas con pan son menos
y las verdades un artículo de opinión.



JULIACA, TIERRA DE NADIE

En Cusco.
mood: exhausta
music: cerrado por derribo


Juliaca es un paraje desolado. Un trámite de carretera en el camino a Cuzco.
La cuestión de su localización se disuelve inmediatamente ante la sorpresa de que pueda erigirse así, como el matorral que se empeña en crecer en tierra yerma.

Empieza a salpicarte la vista con construcciones descarnadas de ladrilllo visto, que al poco van aunando fuerzas con eslóganes comerciales que pretenden insuflar la chispa de vida al páramo al grito de “siempre coca-cola”, “el placer de viajar en bus” o “se vende kerosene”. La ventanilla del bus te permite asistir pasivamente al espectáculo de otra batalla perdida. Todo parece temporal e inestable, como una pieza de segunda mano colocada provisionalmente en el taller cuando ya se ve arruinada y corrupta. Es una imagen eterna de la precariedad, que se desprende del olor a polvo y alquitrán de las vías abiertas, en contrucción y sangrantes. Puede que sus obreros anden en busca de unas raíces inexistentes, que no encuentran más comunión que la de los postes que se clavan en la tierra, tejiendo el enmarañado cableado local que cuartea la vista del cielo.

Hay algo mal planteado desde su concepción y cimientos, como un bebé que nace ya con problemas del corazón, y puedes sentir cómo late en cada respiración honda y cansada.

La salida a este paisaje sólo la prometen las vías férreas, que transcurren paralelas a la huida y el recelo. Con todo, entre tanta desolación subsiste una promesa en la cara de su gente, que festonea el lugar de vida, como farolillos de colores. No existe el ocio en sus calles, cualquiera de ellas es el centro vivo y hormigueante de un comercio que pulsa y se tambalea a cada momento. El trajín de los carros, los puestos ambulantes, el pintoresquismo indígena abocados a la calle son curas contra la existencia gris que propone el techo de la vivienda propia, y contra la insignificancia. La vida está en la cara surcada de las viejas y en los niños que vuelven del colegio, en los perros famélicos que pululan por las vías al sol ardiente.

Un pase de primera para contemplar la enésima lucha por la prosperidad, resignada e inevitable. La constante sorpresa de encontrar un resquicio de esperanza en tierra de nadie.

tahina-can.org




EL CHOCOLATE ESPESO


"En nuestra vida real
siempre fuimos decadentes,
tuvimos la libertad
atrapada entre los dientes"

[calamaro]



He estado tirando de archivo histórico estos días, de tanto mirar esas nubes que traen cosas nuevas.
Cada año las espero, voy sacando el cuerpo a la ventana; y me caigo otra vez, contagiada de ese virus de insatisfacción que traen los tiempos que esperas. Esa afección que no es otra cosa que un disfraz de la nostalgia, de la cara de tonta que se me queda al rascar la pátina que da el tiempo al recuerdo. La culpa será de la humedad: es entonces cuando me caigo.

En las nubes.
Así es que llevo unos días flotando en el formol de ciertas memorias sutiles, de estampas surrealistas de vigilia.
Me vino una de esas imágenes que te llegan por osmosis, qué-se-yo,de los bichos del polvo o algo así: me parecería un gesto de amor precioso que alguien me desenredara el pelo. Ojalá yo pudiera.
Yo sé que sería un buen hombre, me falta masculinidad para ser un genio: pero qué bonita la ternura que hay en comprar flores y condones.

En el aire.
13 horas hasta Perú. Como un trámite, facturarme el corazón a ver si me lo perdieran: no quiero que te vayas.
Cómo reconstruir ahora esas ficciones nuestras tan reales, ahora que el tendero sabe nuestros nombres y que estoy segura de que algunas mañanas han hablado de nosotros. Mientras nos abrigábamos el calor de la estufa, al calor de la alfombra, de follar y beber vino. De ponerse de acuerdo en las cosas importantes, como no comprar nunca jabón de las manos y lavárselas con gel de ducha. Gastarlo luego todo en libros de segunda mano y vinilos, porque son clásicos, che. Todo tú, con tu charme. Siempre divagando, exaltados hasta por el pulso propio. Siempre a la deriva.


Las mismas nubes, el mismo polvo en el aire: sólo mirar, fumarse un cigarro. Mirar también el humo; por aquello de novelarse un poquito la vida.
Una niña tendrá mis ojos y llamará mamá a otra persona: yo lo hago sólo por el dinero. Voy a buscarme un trabajo -"hazte camarera"-. Voy a exponer. Voy a acabar la carrera y esas cosas. Me iré de Granada huyendo de las memorias sutiles, buscando otras nuevas que extrañar luego -incurable-. La guindilla en el chocolate espeso.




Vuelvo de Perú el día 26. Cumpliré 21, pero no creo que tenga las cosas mucho más claras.

Del salto a la fama y otras espinas

Mis pequeños saltamontes:

No me he ido de vacaciones. Estoy acuartelada en casa de mis padres, no hay posibilidad de escapatoria: al menos en unas semanas. El calor se la tiene jurada a cualquier racha de viento de buena esperanza y en el sopor de este limbo me dedico a esquivar toda actividad que me suponga un mínimo esfuerzo.
Mientras el horizonte se ahoga en una amalgama alquitranada y mi padre toca el banjo en el portal de mi casa, mientras grandes bolas de rastrojos -¿alguien sabe cómo demonios se llaman?- amenazan con corromper la bellísima estampa murciana... en fin, mientras tanto, yo hago sudokus, juego con el gato, reviso el correo... ¿he dicho que también hago sudokus?

Vaya, que me aburro soberanamente: parece ser que la última brisa que consiguió traspasar la frontera de este páramo baldío sólo sirvió para esconderme en algún rincón del olvido una magnífica lista de objetivos útiles que yo tenía para el verano, y acabó por caducar todas las buenas nuevas que se me habían acumulado a final de curso. No sé exactamente en que momento me perdí, en que momento se me cortaron por la mitad los planes -entre ellos actualizar sin descanso este espacio- y ahora todo es un gran vacío de buenas intenciones que ahora tienen poco sentido y de planes que se me desbarataron.
Me he calado.
A veces ocurre porque sí. Y cuanto mayor fuera la velocidad que llevaras mayor es el parón. No queda más remedio que probar a arrancar la maquinaria de nuevo.
No sé quien dijo que uno no debía decir nada si no podía superar el silencio, no lo sé ni me voy a molestar en buscarlo porque no llevaba razón. Yo no tengo nada que decir, ni siquiera tengo ganas de decir nada, pero necesito decirlo. Porque sé que luego me sentiré mejor. Aunque sepa que esta vez no será especialmente bueno ni brillante: necesito superar el silencio.

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Así, en mi esfuerzo por construir algo que me ponga en movimiento de nuevo he enviado 5 obras mías a un concurso de la plataforma online Yuglo. Entre los premios, una exposición en la sala Báculo de Madrid ^^. Los más votados popularmente entrarán a ser juzgados por un jurado. Podéis votarme aquí, aquí, aquí, aquí y aquí, pero primero os tendréis que registrar.
Sí, es un verdadero coñazo, pero hacedlo porque soy pedantemente encantadora y encantadoramente pedante. Venga, yo sé que eso os gusta.

Hasta más ver caballeros!
María

LA VOZ DE LA INEXPERIENCIA

Ayer pusé pies en un andén de la madrugada murciana tras cuatro días en Barcelona que sólo podría calificar de "cojonudérrimos". Me he añadido una etiqueta: soy TAHINA. Esto es, participo en una beca llamada "TAHINA-CAN" que me llevará a Perú en septiembre durante once días en una expedición de 80 personas entre universitarios becados y monitores y demás por Lima, Cuzco, el perú andino, Machu Picchu, etcetc. Sé que cuando vuelva probablemente seré muy distinta de ahora, pero no me importa: un querido amigo mío hablaba de la necesidad de reencarnarse un par de veces al año. Y me queda una. El proyecto es una mixtura dificilmente descriptible entre periodismo de viajes, aventura y cooperación, ese tipo de cosas tan cargadas de matices que no caben en las palabras. En fin, que me siento una privilegiada absoluta y estoy henchida de orgullo cual pavo porque alguien haya creído que merecía la pena financiarme una beca para que yo estuviera allí. Escribí mi primer artículo de opinión -estoy en el departamento de prensa- durante estos días que he estado en Barcelona, en las jornadas informativas de la beca, tomando contacto con mi nueva nube y mi estrella.


LA VOZ DE LA INEXPERIENCIA

"Digamos que soy una voz en primera persona. Sólo un altavoz emitiendo desde el ombligo de Tahina-Can.

En estas circunstancias, es de esperar un nombre que suscite interés público como abajofirmante. Evidentemente no es mi caso: no he estado en Perú ni salí nunca de España; ni siquiera soy periodista. Digamos que cuento con vuestra buena disposición para compensar la carestía de autoridad nominal.

Holgando pues la tautología, creo que existen voces que, aunque anónimas, son bien legítimas; poderosas por su capacidad de empatizar. El “anónimo” se oculta detrás del pueblo, insta a la revolución y el cambio, se esconde detrás de algunos de los grandes clásicos de nuestra literatura y padece tras las arreboladas declaraciones de los primeros amores.

En este embrión de la Tahina-Can 2008 existe también una voz colectiva, que con estas líneas suscribo e intento validar –aunque a veces los razonamientos son sólo las excusas que uno se pone a sí mismo-: es la voz de la inexperiencia.

Unos están aquí por la más pura conjunción de casualidad y circunstancias, otros han llegado con el feliz ánimo de cambiar el mundo; resta todo el espectro de motivaciones intermedias. Pero, salvando las distancias obvias, ya se escucha un susurro de fondo.


Yo por ser sincera –de entrada no es mal atributo para una voz-, he venido a responder preguntas que tengo: sobre Perú, pero también sobre mí, sobre el futuro.

Confieso que al pensar en Perú veo a un montón de gente bajita, de tez morena y nariz achatada, vestida con un galimatías imposible de color en sendos ponchos de alpaca, lo cual no carece de la comicidad de las opiniones simples.

Nunca he vivido de forma cercana a una situación de pobreza ni apenas de forma austera. Tampoco me he relacionado con colectivo que defienda una cosmovisión, unas creencias diferentes por la base de las mías. Sé que a veces no puedo escaparme del prejuicio barato y pobre.

Digamos que soy la voz de la inexperiencia, pero me legitima que soy la voz de muchos. Es una voz, eso sí, con ánimos de renovación, quiere cambiarse por canciones los prejuicios y vestirse la impericia del vasto folklore del Perú. Traerse un diario de viaje con un poquito más de madurez entre sus páginas, que el peso de la experiencia retenga entre sus páginas el aroma, como quien diseca una flor entre ellas y la conserva por siempre.

Tenemos una misma voz y una misma estrella: alcémosla, hoy a pie de página; en unas semanas, en el Perú, a pie de calle."

[suena manos de topo-brumel]

Besos,
María

BLANCA, CASI TRANSPARENTE

Ya estoy de nuevo en casa de mis padres. Tengo una gastroenteritis aguda con deshidratación. A nivel connotativo, os podeis hacer una idea de las ganas que tenía de venir: al día siguiente de llegar, casi me desmayo a las dos y media de la mañana en la recepción del servicio de urgencias de esta mi bella localidad ¬¬. Estoy empezando a pensar que seré una viejecita arrugada con un sinfín de problemas de salud. Y no me gusta nada.

Me ha dado un poco de miedo mirarme al espejo estos días: he perdido un montón de peso . Al salir de la ducha esta mañana me coloque delante del espejo y vi esas horribles ojeras moradas y los labios blancos, casi amarillos. Y como las costillas y los huesos de la coxis se percibían claramente, transparentándose tras la piel azulada.

Ayer apenas podía andar unos cuantos metros sin tener que sentarme, mis padres estaban realmente asustados. Y yo, de algún modo totalmente irracional, estaba enfadada conmigo misma por sentirme tan débil y dependiente. Pero parece que ya hay luz al fondo del tunel, y el tunel desemboca justo en Barcelona.
No he querido escribir antes sobre esto, porque mi enfermiza mala suerte estaba haciendo peligrar las buenas nuevas, pero ahora que parece que estoy más recuperada y tengo dos billetes de tren (me encanta de verdad ese trayecto en Talgo) no hay ninguna amenaza desafiando mis posibilidades de viajar: el domingo me marcho a Barcelona a las jornadas informativas de una beca. La que me han concedido para pasar dos semanas en un grupo de fotoperiodismo en septiembre, en Perú.
Para colmo de felicidad, también estará rondándo(me) por allí A., que es un sol-lomásbonitoqueconozco.

Pinta bonito el verano.
Besos!

María

contrarreloj & variétés

Estoy sin tiempo material para nada, así que, señores, vayamos al grano:




- Second round: "MODERNECES" se prolonga hasta el 15 de junio :)

- Me han publicado en la sección de cazatalentos de "CALLE 20", la revista online cultureta prima-hermana del 20 minutos :D

- Me toca mudarme ooootra vez, será la tercera este curso :(


Si sobrevivo a junio volverán a tener noticias mías.
Que les vaya bonito.


MODERNECES


versión 2. 0 :)




críticas justas las necesarias,
necesarias las justas.

[qué poquito falta ya]



kamikaze



- pero, sobre todo, dime:
...¿te imaginas mi voz?




sinestesias


La primera sensación de cigarro en mis labios, justo antes de prender, es como cuando estás a punto de follarme y te entretienes en mis caderas. Pero no, evidentemente no es lo mismo.

Y esto de ir ahora sola por ahí, el control de mis pasos, a ciertas escalas, me da el aire nostálgico del tedio. Es verdad que ciertos estudios estadísticos hablan sobre lo que puede pasar: aún así, el miedo de los últimos tiempos es más reposado, más sosegado que antes. Un miedo sordo, estoico y hasta paciente. Y eso que me va todo en esta mano (como valor constante).
No sé si será porque, como mi padre (ese genio anodino) dice, van veinte vueltas alrededor del sol, y ya hay algún ciclo cerrado. Y aunque todo es diferente, es inevitable esa familiaridad de parar en las mismas estaciones, saber el destino . Humo negro, combustión (hasta que no quede oxígeno) ¿Y luego? ya lo dijeron los hermanos Marx: ¡más madera!
Por otra parte, no soy la misma (esto también es un valor constante). Mi relación con la soledad es extraña (alguien diría sui géneri). Me redogeo en el encanto ficticio que dan las horas de soledad en mi buhardilla, el frío a veces, el ruido de los coches en la calle, colándose por la ventana; un devenir cotidiano.
Pero es mentira, ya no me tanto gusta estar sola. Físicamente sola.

Y puedo sentirme sobre un punto, en un punto, un punto, que inflexiona, se tensa ahora mismo mientras escribo, y de un tiempo a esta parte. La moneda está en el aire: la moneda soy yo, y yo soy quien la tira. Pero, aunque intuyo ciertas cosas, no conzco el resultado. Todo está en movimiento ahora.
Me encontré con ciertas cosas del pasado: miré, medí, comparé y supe que es mejor ahora. Todo se parece más a mí. Todo eres tú.




GENIUS AT WORK

Debido a causas de la fuerza mayor de mi capricho, entre otras cosas del tipo de conjunciones astrales y demasiado tiempo libre, he decidido REESTRUCTURAR LA PINTACOTECA.
Dentro de poco seguiré dando por saco. o no, nunca se sabe.


Vuestros insultos, propuestas de matrimonio y/o sugerencias serán recibidas ...como poco.

besos,
María.

libro de artista

Eso es. He empezado un libro de artista.

Más que nada es una manera de aunar toda la cantidad de notas de mi lista de vida que se acumulan por doquier abarrotando los más insólitos rincones de mi casa. La cosa es ir marraneando las páginas de un librote con toda clase de citas, referencias, apuntes, versos y dibujitos.
Que algo salga en claro de ahí, pues no sé... no las tengo todas conmigo. Supongo que es a lo más que un desastre con patas como yo puede aspirar: al orden por el desorden...
Y es que es muy frustante cuando te dedicas -o lo pretendes- a algo que exige un trabajo continuado y tu capacidad de realización es cero.

La salida se bifurca: o dandy o artista conceptual, pues. Pero como ni soy hija de la alta aristocracia ni me apetece calarme una boina negra y un jersey de cuello alto para ir de intectualoide pedante y atormentada ("todologa" que diría cierto personaje...), sólo me queda probar a vivir de forma organizada. Más bien probar a trabajar de forma organizada, porque en cuanto al capricho de comer y dormir a deshora no pienso claudicar, aunque mi temible compañera de piso treintañera y amagarda - que es como Bridget Jones pero sin gracia- me quiera cantar "esto no se toca, en el salón no se pinta, en el sofá no se.... " EJEM.

RECAPITULANDO:


...que la decisión está tomada,
que veo Granada (más) y con otros ojos,
que llega el frío y ahora me cogen de mi mano congelada,
que vuelvo a escuchar a los cantautores,
que vuelvo de clase andando con el crepúsculo y no me deja de fascinar la gente (las personas), que ya no voy a permitir que se me marchiten las ideas,
que te sigo extrañando Manica,
que empiezo a estar cómoda en mi nueva rutina... :)


Si todo va según lo esperado, -QUE NO SE SABE- tendré una exposición de dibujos en un local de Granada (no digo cuál porque está por ver) y una pictórica colectiva con gente de mi promoción. El único problema es que las cosas no suelen ir según lo esperado. TIEMPO.


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je suis la jeune fille aux cheveaux blancs [MI JOYERO]