NADA ES INOCENTE


Excepto yo, claro.



EPÍLOGO

[o algo de lo que queda por decir]

+ Take on me, Anni b sweet
+ Corrandes de la parella estable, Manel
+ Hand in my pocket, Alanis Morrisette



Recibí un e-mail de ruptura. No supe qué responder. Fue como si no fuera conmigo aquello. Terminaba diciendo: 'Cuídate'. Tomé la recomendación al pie de la letra. Pedí a 107 mujeres que me ayudaran a interpretar el e-mail. Que lo analizaran, lo comentaran, lo representaran, lo bailaran, lo cantaran, lo disecaran, lo agotaran. Que hicieran el trabajo de comprender por mí. Que hablaran en mi lugar. Una manera de tomarme mi tiempo para romper. A mi ritmo. En definitiva, cuidarme.

Prenez soin de vous,
Sophie Calle



¡Dios mío! ¡Qué de cosas tan extrañas pasan hoy! Y ayer todo pasaba como de costumbre. Me pregunto si habré cambiado durante la noche. Veamos: ¿era yo la misma al levantarme esta mañana? Me parece que puedo recordar que me sentía un poco distinta. Pero, si no soy la misma, la siguiente pregunta es ¿quién demonios soy? ¡Ah, este es el gran enigma!

Alicia en el Pais de las maravillas,
Lewis Carroll





Esta es la historia de una revelación efímera.
Perdón, no tanto una revelación como una definición, o un cabo suelto.

Pasadas las cuatro ante merídiem, puse el café en el centro de la habitación, un platito encima con una tostada. Seguidos, en dirección a la cama: la radio, el despertador, las botas, un vaso de agua. Me puse un camino de migas de pan como nueva estrategia para conseguir madrugar, un ritual de fuerza de voluntad.
Nos dijeron hace poco que el arte era una forma de autoconocimiento, pero por fuerza tiene que ser también una postura vital y una vía de superación.

Así que ya me he levantado, esta mañana, me he sacudido un poco el tedio y ha salpicado de escarcha los cristales. Está claro que me falta calor corporal, pero el conflicto más grande de una ruptura está en la reconstrucción de la identidad, y eso sólo tiene que ver con uno mismo y la manera en la que se vincula al mundo.

Necesito decir que me he dejado durante dos meses con alevosía a la deriva, que me he sentido mutilada y muda: que he razonado imposible la comunicación -esto es terrible- y me he cuestionado qué es real hasta querer dimitir de lo razonable -y aún lo hago un poco-. Que ha sido porque tengo una atracción por lo fatal. Que por eso he sufrido un platonismo de ceros y unos odioso que me ha hecho sentirme confundida en cuanto a mi forma de sentir.
Que me he expuesto, que me he perdido y que he pasado noches enteras en la calle buscándome. Que me compre un cubo de rubik para resolverme por metonimia. Que pasaron más cosas: fui la minusválida y la damnificada, y esa confrontación me hizo cuestionarlo todo. Me pregunté sobre el amor pero no era dulce ni valiente. Me vestí de Lolita y el traje andaba sólo.

Que no he querido pensar en nada, que he tenido una urgencia poco esforzada de superar la brecha. Que soy histérica y neutra a veces, y que me ha faltado sentido del humor. Que no supe distinguir entre él y lo que me llevaba de él, y lo que tenía a medias, así que dejé de hacer todo menos lo estrictamente imprescindible.
Que estaba desubicada, no deprimida, incómodada, no arrepentida. Sobre todo desvinculada. Que no es la misma cosa un motivo que una razón ni un remedio que una cura, igual que no es lo mismo una ruptura sentimental que una brecha personal. Que no me quejo pero me exploro.
Que escribo sobre mí y algo más para mí, pero sobre todo desde mí porque no creo que haya otra manera posible. Que he sentido cosas que entendía de antes y, de repente, no han tenido sentido -dirección- ni verbo. Que hay que deambular la memoria y la experiencia. Que sí necesitamos aprender. Que yo no soy mi problema: soy mi material.

La duda puede ser constructiva e inteligente pero puede apagar todas las luces, impedirte la posición y la implicación. Una identidad se tiene que construir sobre algunas certezas provisionales, sobre las relaciones que establecemos con las personas que se nos cruzan, sobre lo que ponemos de nosotros en ellas y sobre los hallazgos cotidianos donde nos encontramos reflejados. Hay que ser muy conscientes de nuestra tridimensionalidad, de nuestra capacidad de modelarnos a nosotros mismos.
Krahe también hablaba de los pequeños gestos de rebeldía cotidiana -esos rituales-: las horas antes de dormir las pasé leyendo sobre Sophie Calle y Bourgeois, sobre la identidad, el cuerpo y la memoria: pensaba que en mi vida el arte estaba totalmente incrustado, pero es que necesito que sean la misma cosa.


Aquí algunos cabos sueltos de un puente que me estoy construyendo. Puede que se desmonte todavía, lo que es seguro es que no acaba en este espacio. Nunca antes había recibido una sacudida de cimientos que se pudiera exprimir tanto como ésta: el lugar común no puede ser otro que el cierre de una etapa y con ella del blog, que casi puedo decir que ha sido mi mayor ejercicio de constancia durante estos dos años.
Justo ahora que vuelvo a leer de forma útil, y sintoniza casi sin interferencias mi hilo creativo paralelo, tengo un impulso y una manera ligeramente distinta y más específica de ver las cosas, otras inquietudes más, algunas obsesiones diferentes: claves y motores.

Voy a aprovechar este barbecho para (re)montarme (en) un nuevo espacio con mi organización emocional por encima de algunos corsés que me he estado poniendo -mi otro blog, Pájaros en la cabeza, se refundirá en el nuevo también-, y un planteamiento creativo menos disperso. Hay muchísimas cosas que quiero hacer.
No sé bien cómo será ni cuándo, pero no podría ser de otra forma.


Esto es la parte por el todo, y por no dejarlo todo dicho.
No es definitivo, tampoco menos que eso. Es definitorio.


Bienvenidos al final,
prenez soin de vous.

M.

TODAS LAS MONEDAS TIENEN DOS CARAS

+ Canción para ligar (o para que no me dejes), Los Planetas
+ Who's gonna save my soul, Gnarls Barkley




La cara es un espejo, la cruz es una lealtad. La cara es un hombro, la cruz es una carga. La cara es querer explicarlo, la cruz son todo malentendidos. La cara es la admiración, la cruz es que uno no es la idea que tienen de él. La cara es ser explícito, la cruz es sonar excesivo. La cara es ser franco, la cruz es herirnos. La cara es sentirlo tan hondo y la cruz, ya saben, que huela adolestente.


La cara es callarme y escuchar, la cruz es que soy taaan dependiente. La cara es una duda cartesiana, la cruz es que ya no sé quién era.
La cara es estar convencida y la cruz es vivir probablemente engañada. La cara es ser mi única salida, la cruz es ser animales de esos: sociales.

La cara es haber intentado aprender algo, la cruz es que tú no te haces responsable. La cara es haberme divertido contigo, la cruz es que esto podría ser inmadurez. La cara es un problema de autoestima, la cruz es que suene a egocentrismo. La cara es intentar ser un poquito feliz, la cruz es que quizás eso no me haga mejor persona. La cara es que queda mucho tiempo y la cruz es un largo recorrido.

La cara es que esto parezca literatura, la cruz es que no diga nada. La cara es intentar entender todos los puntos de vista, la cruz es tener que tomar una decisión. La cara es que son muchas caras, la cruz es no poder ser más coherente.
La cara es hacerlo de corazón, la cruz es, con todo, equivocarse. La cara es que sea tan grande y la cruz que no sea suficiente. La cara es quererte tanto, la cruz es que no quiero no quiero no quiero.

Al final siempre puedes leer cruz, y ponerme mala cara.
Nunca hubo garantías de que el deseo no tocara fondo.


SOMOS ACCIDENTES

+ Go, ego, go, Lacrosse
+ She's losing it, Belle & Sebastian
+ Crazy, Gnarls Barkley

***
Cuánto más abiertos tengas los ojos, menos seguro vas a estar de nada:
esa síntesis de los artistas es una tarea jodídamente difícil.

***
En el desorden estuvimos
buscando algo verdadero:
uno nunca recuerda
mirar en el sitio donde se supone
deberían estar guardadas las cosas.

***
Desde luego hay cosas bonitas
que no tengo ganas de decir.
Que no son tan importantes ahora
o tan sólo me reservo para mí.


De la sesión de fotos con Rai. Podéis ver más aquí.




Como un gato que se paraliza, fusilado por los focos
de un camión de mudanzas que va de una etapa
de la vida a otra,
donde todo cambia. Donde eres la misma
sujeta al instante anterior del que vienes
pero en el aire
como una mota de polvo,
como el grano en una foto de noche
en el baño encharcado de un bar.
Todas las teorías quedaron refutadas
diluidas en un vaso o
en el momento posterior de la mañana
donde no recuerdas quién eres y ya no sabes
quién quieres ser, aún así
no va a pararse el tiempo
no va a pararse para que decidas
en que puedes creer ahora.

Te llamaron accidente camino a casa
te llamaron egoísta, improvisación de saxo y
alguien que asegura: no tienes porqué entender,
no sabe que no eres tan amable contigo mismo
como para ser felíz en este caos.


Las sábanas están calientes todavía
y la gente espera el bus ahí fuera
y de fondo el telediario
y la ropa arrebujada
y las llamadas perdidas
de los planes que no irán
más allá de mañana, sí,
la vida es maravillosa.
Pero tú no tienes una estrategia,
de un momento a otro puede que
simplemente:
Crash.




ZOMBIES

[esto es terror doméstico]





"Si esperamos un poco más es probable que alguien venga a rescatarnos de esta desidia. De este humor perro de malas pulgas y madrugones de punta en blanco. Este calendario de limpiezas, y la mala leche derramada en la encimera desde primera hora. De la falta de voluntad para meterse entre ceja y ceja algo más que una rutina a cara de perro. De nuestra propia cara de perro, de hecho. ¡Sálvame, salvame! No me lo pierdo ni un día, pudiendo decirme en la tele cómo hacer para qué salir a la calle.

Vamos a chutarnos nocilla con pan en el sofá hasta que las flores de la tapicería nos queden tatuadas en el culo. Que moverse del sitio no es asunto a discutir, tía: las cosas ahí fuera no son como en Física y/o Química (nunca supe como era). Ponte el pijama, que es viernes por la noche y ya sabes, la noche es joven. Te aseguro por nuestros periodos sincronizados que dan algo interesante en telecinco.
Además fíjate lo que te digo, que yo no soy de criticar, pero la nueva se pasa todo el puto día en la calle: a saber en qué anda metida. ¡Pobre oveja descarriada! Todo el día escuchando esa música, esa jerga extranjera. ¿Dónde han quedado los clásicos? ¿Por qué no escuchará a Fito, como la gente normal? O Radio olé, de toda la vida de dios ¿Y cuándo piensa limpiar la cocina? Esto es un tormento, si yo fuera su madre desde ayer la ingresaba en un convento. Las cuentas de un buen rosario, eso lo que le hace falta."


Y un buen calvario es lo que tengo,
me esfuerzo por entenderos,
queridas señoritas.
Que ya se sabe eso de la convivencia:
cada uno de su padre y de su madre.
Debe de ser toda una inversión de empeño
lograr estar tan poco vivas.