
Te he besado como besan los cuadros cubistas. Con la novedad de haber encontrado 90 euros en hachís en la acera junto a casa. Con el secreto, con el enigma.
Estar un poco confuso parece lo mismo que estar un poco enamorado. O un poco seguro. El amor de nuestros días pide injustamente un sí o un no, con esa aptitud que rechaza medirse en cuantía aunque contradiga su propia naturaleza. Con sus 0100100010101. Con el miedo que vestimos de comodidad algunas veces.
Con la duda, yo me quedo con la duda. No la cartesiana.
La provocada por sinestesias de humo verde: me digo a veces "yo no sé ganar".






