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EPÍLOGO

[o algo de lo que queda por decir]

+ Take on me, Anni b sweet
+ Corrandes de la parella estable, Manel
+ Hand in my pocket, Alanis Morrisette



Recibí un e-mail de ruptura. No supe qué responder. Fue como si no fuera conmigo aquello. Terminaba diciendo: 'Cuídate'. Tomé la recomendación al pie de la letra. Pedí a 107 mujeres que me ayudaran a interpretar el e-mail. Que lo analizaran, lo comentaran, lo representaran, lo bailaran, lo cantaran, lo disecaran, lo agotaran. Que hicieran el trabajo de comprender por mí. Que hablaran en mi lugar. Una manera de tomarme mi tiempo para romper. A mi ritmo. En definitiva, cuidarme.

Prenez soin de vous,
Sophie Calle



¡Dios mío! ¡Qué de cosas tan extrañas pasan hoy! Y ayer todo pasaba como de costumbre. Me pregunto si habré cambiado durante la noche. Veamos: ¿era yo la misma al levantarme esta mañana? Me parece que puedo recordar que me sentía un poco distinta. Pero, si no soy la misma, la siguiente pregunta es ¿quién demonios soy? ¡Ah, este es el gran enigma!

Alicia en el Pais de las maravillas,
Lewis Carroll





Esta es la historia de una revelación efímera.
Perdón, no tanto una revelación como una definición, o un cabo suelto.

Pasadas las cuatro ante merídiem, puse el café en el centro de la habitación, un platito encima con una tostada. Seguidos, en dirección a la cama: la radio, el despertador, las botas, un vaso de agua. Me puse un camino de migas de pan como nueva estrategia para conseguir madrugar, un ritual de fuerza de voluntad.
Nos dijeron hace poco que el arte era una forma de autoconocimiento, pero por fuerza tiene que ser también una postura vital y una vía de superación.

Así que ya me he levantado, esta mañana, me he sacudido un poco el tedio y ha salpicado de escarcha los cristales. Está claro que me falta calor corporal, pero el conflicto más grande de una ruptura está en la reconstrucción de la identidad, y eso sólo tiene que ver con uno mismo y la manera en la que se vincula al mundo.

Necesito decir que me he dejado durante dos meses con alevosía a la deriva, que me he sentido mutilada y muda: que he razonado imposible la comunicación -esto es terrible- y me he cuestionado qué es real hasta querer dimitir de lo razonable -y aún lo hago un poco-. Que ha sido porque tengo una atracción por lo fatal. Que por eso he sufrido un platonismo de ceros y unos odioso que me ha hecho sentirme confundida en cuanto a mi forma de sentir.
Que me he expuesto, que me he perdido y que he pasado noches enteras en la calle buscándome. Que me compre un cubo de rubik para resolverme por metonimia. Que pasaron más cosas: fui la minusválida y la damnificada, y esa confrontación me hizo cuestionarlo todo. Me pregunté sobre el amor pero no era dulce ni valiente. Me vestí de Lolita y el traje andaba sólo.

Que no he querido pensar en nada, que he tenido una urgencia poco esforzada de superar la brecha. Que soy histérica y neutra a veces, y que me ha faltado sentido del humor. Que no supe distinguir entre él y lo que me llevaba de él, y lo que tenía a medias, así que dejé de hacer todo menos lo estrictamente imprescindible.
Que estaba desubicada, no deprimida, incómodada, no arrepentida. Sobre todo desvinculada. Que no es la misma cosa un motivo que una razón ni un remedio que una cura, igual que no es lo mismo una ruptura sentimental que una brecha personal. Que no me quejo pero me exploro.
Que escribo sobre mí y algo más para mí, pero sobre todo desde mí porque no creo que haya otra manera posible. Que he sentido cosas que entendía de antes y, de repente, no han tenido sentido -dirección- ni verbo. Que hay que deambular la memoria y la experiencia. Que sí necesitamos aprender. Que yo no soy mi problema: soy mi material.

La duda puede ser constructiva e inteligente pero puede apagar todas las luces, impedirte la posición y la implicación. Una identidad se tiene que construir sobre algunas certezas provisionales, sobre las relaciones que establecemos con las personas que se nos cruzan, sobre lo que ponemos de nosotros en ellas y sobre los hallazgos cotidianos donde nos encontramos reflejados. Hay que ser muy conscientes de nuestra tridimensionalidad, de nuestra capacidad de modelarnos a nosotros mismos.
Krahe también hablaba de los pequeños gestos de rebeldía cotidiana -esos rituales-: las horas antes de dormir las pasé leyendo sobre Sophie Calle y Bourgeois, sobre la identidad, el cuerpo y la memoria: pensaba que en mi vida el arte estaba totalmente incrustado, pero es que necesito que sean la misma cosa.


Aquí algunos cabos sueltos de un puente que me estoy construyendo. Puede que se desmonte todavía, lo que es seguro es que no acaba en este espacio. Nunca antes había recibido una sacudida de cimientos que se pudiera exprimir tanto como ésta: el lugar común no puede ser otro que el cierre de una etapa y con ella del blog, que casi puedo decir que ha sido mi mayor ejercicio de constancia durante estos dos años.
Justo ahora que vuelvo a leer de forma útil, y sintoniza casi sin interferencias mi hilo creativo paralelo, tengo un impulso y una manera ligeramente distinta y más específica de ver las cosas, otras inquietudes más, algunas obsesiones diferentes: claves y motores.

Voy a aprovechar este barbecho para (re)montarme (en) un nuevo espacio con mi organización emocional por encima de algunos corsés que me he estado poniendo -mi otro blog, Pájaros en la cabeza, se refundirá en el nuevo también-, y un planteamiento creativo menos disperso. Hay muchísimas cosas que quiero hacer.
No sé bien cómo será ni cuándo, pero no podría ser de otra forma.


Esto es la parte por el todo, y por no dejarlo todo dicho.
No es definitivo, tampoco menos que eso. Es definitorio.


Bienvenidos al final,
prenez soin de vous.

M.

TRIFÁSICO III

[aunque os la pelen mis diatribas existenciales de sábado por la mañana]

+ Twisted and sick, Marlango.
+ It's my party, Leslie Gore
+ The fear, Lily Allen



>> Rant Casey no era malvado. Más bien parecía que estuviera intentando encontrar algo real en el mundo.
RANT, Palahniuk

>> Porque lo más cercano a mi no soy yo
sino ustedes.
Yo no me veo. Sólo me padezco.
POEMAS CON ORTEGA, Paoletti.

>> Será mejor que me ponga a bailar y me ahorque.
Guión de BRAZIL, Terry Gilliam.




*
Tengo problemas con la realidad, pero no quiero meter a Platón en esto: estoy bastante convencida de que entre mi cabeza y mi cuerpo no hay más abismo que el cuello.

**
Hay un escenografía de mi ciclotimia en el paréntesis del sábado noche al domingo cuando atardece y soy dos personas diferentes. Soy los ojos y la lengua: una de vosotras nunca está a la altura adecuada.
Mi visión está a mi medida y sólo es posible umbilical. ¿Cómo voy a llegar al consenso de lo real entonces? Mientras pienso con qué clase de literatura conecta esto, a sabiendas de que yo hablo con una voz que es mía, y no con con el abecedario que es de todos. Una voz que se mide y se compara y se coloca en el lugar correspondiente entre la literatura con la que uno se ha topado.


***
¿La realidad es el telediario o es mi opinión acerca del telediario? Es la anécdota, o el contenido, o la estructura, o el tono, o la opinión, o el consenso o, con un poco de suerte, la comunicación, el pan nuestro de cada día.
Y si tanto pesa, porqué siempre se me vuela de las manos.
Y de tanto que pesa, tanta realidad se me acaba viniendo abajo.

Tenemos una necesidad de dar sentido a nuestra vida en una composición que abre, cierra y se orquesta. Que se parece más a la literatura que a la comunicación.
Pero yo sólo supero el paréntesis los lunes al levantarme porque sigo viva.



PERO MEJOR HABLEMOS DE TI

+ There's a light never goes out, The Smiths.
+ Impossible Germany, Wilco.
+ Hard to explain, The Strokes.

Mira, esto es como las obras de arte. ¿Esperabas que fuera fácil lo de ir a los museos?

Querías entender sin necesidad de escuchar discursos, ya veo.
Pero mejor cuéntame de ti. Toma un pitillo. ¿Estudias o trabajas?
¿Cuál es tu pequeño problema? Porque tú piensas, ¿verdad?


Yo he estado pensando en muchas cosas que decirte. Sobre lo que me ponen los libros de las bibliotecas, mi teoría acerca de las mentiras. Un "tú no lo entiendes", un "quiero comprender". Algunas canciones. Estoy volviendo a los noventa. Estoy desarrollando mi complejo generacional, y para mí esto son cosas importantes.
Pasamos la noche en ese bar que ahora nos gusta tanto y nos pusieron "Heroes", bailamos a saltos. Y el camarero me miraba de reojo. Fue bonito.

Supongo que todas estas cosas no se le pueden contar a alguien que es prácticamente un desconocido. Y claro, mi yo de aquí es monocular. Un alter ego que es básicamente un leve desplazamiento literario de mí. Por eso es tan fácil de malinterpretar.
Y cuando le has ido contando a alguien la evolución de tu discurso, tus procesos interiores, tus notas a pie de página... dejando que vea una parte muy abstracta e íntima, es muy difícil sentarte a hablar de tu circunstancia y de porqué ahora no tienes tanta facilidad para escribir y andas disuelta en nimiedades. Decirlo así, ya sabes, sin que suene a drama existencialista ni parecer una completa infeliz.


¿Te han preguntado alguna vez si eres feliz? ¿Y qué les dijiste?

A mí con todo esto de las últimas semanas se me han desatado algunos cabos de mi discurso personal. Ando zurciendo a tientas, a ratitos. En el bus. Y no se trata de felicidad. No seamos reduccionistas.
Me he comprado un cubo de rubik para ver si resuelvo mi vida por metonimia. ¡Ah! y estuvimos haciéndonos unas fotos el finde anterior sobre que todo daba lo mismo, la canción de Astrud. Como una performance, o un ritual de purificación. Un borrón y traiga usted la cuenta cuando pueda.

Ahora ando también un poco menos obsesionada con la literatura y más con la comunicación. Parece un más difícil todavía, pero bueno, son etapas. Y la verdad es que me estaba cansando de ser autorreferencial. He sustituido también en mi vocabulario sinceridad por franqueza, y ando remodelando mi teoría sobre las relaciones personales. On-off.
Justo este fin de semana todo ha empezado a coger velocidad.

Hay más cosas que ahora no recuerdo, mejor lo retomamos poco a poco, sin prisas. Ando mordiéndome la cola. Viviendo, y poniendo regimientos en las esquinas de esta ciudad, que quiero conquistar del todo este año. Avísame si te apuntas.

O ya nos vemos.
Si eso.



PERSEIDAS

"Pero yo desconozco las leyes del espíritu: él divaga."

"La premeditación es el pasado inmediato del instante. Meditar es concreción, materialización de lo que se premeditó. En realidad premeditar es lo que nos guía, pues está intimamente ligado a mi inconsciencia muda. Premeditar no es racional. Es casi virgen."

Un soplo de vida, Clarice Lispector




Tengo ideas brillantes que andan de puntillas, que se me meten a hurtadillas en la cama.
Me piden silencio en un gesto para darme la vuelta a los párpados en un lance de hipnotismo. Vienen así, como una arcada que no llega todavía a la lengua. Un disparo a ráfagas donde nace el pelo en la nuca.

En mitad de mi trance luego se levantan, van a la cocina, cogen un vaso de agua. Deambulan los pasillos. Me abandonan justo antes, casi vírgenes, antes de poder enhebrarlas en el lenguaje. Medio desnudas, medio verdad, medio mentira.
Me quieren sin que las tenga que manchar con saliva.


Si estoy atenta, registro como un sismógrafo el destello entre la más completa penumbra antes de que se extingan contra las paredes del mundo, antes de ser domésticas, apologéticas, civilizadas.
Cuando aún tienen sentido, a veces tengo escarceos con la literatura.


AS YOU WISH



Al final te han contado que los poetas son sólo ese colectivo de gente cobarde que inventó un lenguaje
para decir en clave las cosas que no se atreven a decir. Dan rodeos, cogen el atajo más largo hacia la verdad. "¡Todos unos pocavergonya!", decía el abuelo.

Yo también he visto la
Princesa prometida, pero aún no me han dado mi diploma. Agosto es de lengua de trapo y ahora no me pongo a tono con la literatura. El prospecto reza así:

"conserve sus mentiras en un lugar fresco y seco".



EL CALLEJÓN

"No quiero volver a pisar
el viejo callejón

donde nos veíamos

a media mañana.

No te encontraría allí.
No, no estaríamos los dos
fumando un lucky a medias
muriéndonos de ganas."
-Tú ya sabes mi amor, palabra
de Nacho, palabra de dios
.-




Un cuadro para la adorable Sara -casi casi terminado-: un trozo de Granada y otro mío. Yo vivía allí antes, en el callejón. Resultó que sí tenía salida, una rendija chiquitita. Me tiré de cabeza y no me quedé atorada allí sólo porque tengo el corazón elástico.

Ahora estoy de cara al mar y redescubro la ciudad de mis padres con ojos de extranjero. Aquí el backstage, las cuadernas del barco, las ballenas de mi corsé, perplejos entre el estado de ruina y el de gracia. Ya no me los tomo en serio, si me miran cuando voy a desayunar a una terraza, y leo y juego con bichos de bola.
La luna llena tiene los días contados.

Sólo hasta el viernes, coincidiendo con los dos años de este blog y mi traslado sin consentimiento paterno a Málaga.

Besos.


ASÍ, SIN MÁS

A ti, Tristan, por las veces que no pude entenderte.


Me voy de Granada, como vine. No exactamente igual, ya saben.
He descubierto que me gustan los mentirosos, los borrachos, los poetas y los piratas.
Y ya sé que me haces falta y te echaré de menos. Pero tengo un poeta un poco borracho y nada mentiroso, que ha dicho que matará dragones por mí y me voy con él a Málaga.
Me paso estos días desmontando mi apartamento, mi fin del mundo, mi último noviembre de los años 80.
Disuélvanse en el líquido que mejor les parezca.

Así, sin más, ciento volando.

Así, sin más, reconozco mi histeria: prefiero el chocolate espeso. Las cosas mejor complicadas, la vida mejor turbulenta. Mi capitán, el timón es el absurdo. Pintamos cabras en desfile por los pasillos, recitamos poemas infantiles, guardamos notas de amor y vértigo en libros de cabecera. Sólo queremos bañarnos desnudos en el mar una de estas noches. Quién maneja mi barca no lo sé, pero es un poco hijo de puta. Pero me parece bien.

Así, sin más, hay novedades. Voy a participar en una exposición colectiva organizada por mi facultad y la Diputación de Granada, cuando ya tenía por perdida toda esperanza. Además, he recibido un correo de una estudiante de bbaa que quiere contar conmigo para documentar su tesis. En fin, estoy contenta.

Asi, sin más nació el Derrepentismo. Y no es mío. Lo lanzamos al mundo, es del inconsciente colectivo, es copyleft, es 2.0.
Combustión espontánea. Es arte, es dadá: una botella al mar, tu tabla de salvación. Una excusa. Es mejor: viste, enfoca, clama al cielo. Quita hierro, saca espinas. Suma y sigue. Y sólo te estoy diciendo que las cosas son tan sencillas como parecen: coge tu nudo del estómago o de la garganta y cuélgalo del techo. Pero cuida que no se te salga el corazón por la boca.


Y si eso pasa no te preocupes, lo coges y te lo comes.
Así, sin más.



GRANADA BLUES

[Pulp, pero del tierno]


Querida parroquia:


a pesar de los aires de grandeza que me voy dando solo soy una estudiante pringada más. Y, pringada como estoy, paso estos últimos días preparando exámenes y entregas de trabajos. De hecho, este viernes tengo uno de historia del cómic -vale, esto último sí mola-.
Con toda esta historia de las entregas llego al extásis casi directamente vía indignación, y es que pienso que la carrera de bellas artes tendría que tener un criterio mucho más duro -y diferente- a la hora de evaluar a sus alumnos. Cuando la asistencia se convierte en un criterio más importante que la calidad artística no puedo menos que preguntarme qué cojones pasa con algunos profesores.
No es que yo me considere adalid exclusiva del talento, pero llegas a ver cosas que te hacen desear a gritos que no se licencie ni un cuarto de los matriculados, y que hagan desistir a ciertos tipos de perder el tiempo en esta carrera, más tal y como están las cosas.


Después del vómito, el grano. El caso es que no tengo tiempo de actualizar estos días. Os dejo con unos bocetos de un proyecto en el que estoy embarrada hasta las cejas, "Granada blues". Es una guía "alternativa" de sitios de ocio de Granada, una hibridación a medio camino entre la infografía y el cómic. La pena es que es tan solo una entrega de clase: puro amor al arte.



Como siempre, para los curiosos el flickr.
Besos,
M.


+ Todo nos parece una mierda, Astrud


PATRIMONIO


Escribo, escribo, escribo
y no conduzco a nada, a nadie.

Las palabras se espantan de mí
como palomas, sordamente crepitan,

arraigan en su terrón oscuro,

se prevalecen con escrúpulo fino

del innegable escándalo:

por sobre la imprecisa escrita sombra
me importa mas amarte.
"Mes de Mayo", de "Oidor andante", 1972.



Tengo un concilio con este poema de Ida Vitale, cada verso es tan mío que es como si yo misma lo hubiera escrito. O esta foto mía, que quiero sentir el honor de que fue tomada por Baylón para "Sólo fumadores".

Las fronteras del arte están dibujadas con línea discontinua.





pd. Hay otras "obras de arte" que también son de dominio público :) ¡Força Barça!

TIMELINE

Mañana será otro día.


El cenicero encima del cuenco de leche, encima de la biblia recién adquirida -Macromedia Flash MX. Ed. Especial-. La pantalla irradiando la retina. Karate Kid distrayendo la atención justa al rabillo del ojo -los bastones de nuevo en acción-.


Los dígitos del taxímetro acumulando deudas bajo mi atenta mirada. La noche despejada,
la estación dormida.
Tráfico en los lavabos. El hedor de nuevo, amalgamado de amoníaco y orín. Humedad travestida de higiene.


Las putas puestas a la entrada de la ciudad, algunas son bonitas: me fascinan. Curvas puestas de relieve a la luz del neón.

Bastones despertando a la caída de la noche, retrasmitiendo en blanco y negro. Yo elegí la indiferencia, pero mi mirada empaña los cristales del bus, traduce objetos en imágenes.


[+]



Ahora todo el mundo duerme, desmembrado en su asiento. La radio induce al hipnotismo, las sombras los han convertido a todos en cadáveres. La rendija abierta de la ventanilla del conductor oxigena los efluvios de la putrefacción, la vida también huele mal.


Ya casi es noche cerrada. Viajo al lado de una señora estirada en la parte delantera. El tipo del 46 me ha largado del asiento, hace 20 minutos estaba tan tranquila en la cola del bus. Primero se ha sentado un chino a mi lado que se movía como si una lengua estuviera hurgando en su ojete a través del asiento, luego a llegado otro con pinta de mafioso islámico blandiendo su billete como si fuera el legítimo heredero al trono. Su yihad particular al grito de 46, 46. Incontestable. Estoy mejor aquí.


¿Nadie en este jodido bus habla mi idioma? Me siento en un lost in traslation de cuarta y subiendo. Voy en el bus 2, pero el 1 va casi vacío: poblado de algunas universitarias como pelos en la cabeza de un calvo salido y cuarentón. Alguien no hizo bien su trabajo; con todo he tenido suerte, he conseguido un par de asientos para mí al final del todo. Me gusta viajar sola: 9, 76 por una hora y media de reflexión.


Meto la vuelta en el monedero y miro el billete. Málaga-Granada, 21.30; queda media hora aún. Enciendo un pitillo y vuelvo con Miller: "la vida se convierte en espectáculo y, si resulta que eres un artista, consignas el espectáculo a medida que se produce".


RENACIMIENTO

Estábamos en el coro de la capilla: desde allí nadie podía vernos en la nave. Nuestro campo visual daba de pleno a la mesa presidencial, y si los poetas levantaban la vista de sus lecturas o del palco de asistentes, indistintamente, podían vernos encumbrados justo frente a ellos.
ÇMe imagino nuestra vista a través de la cuarta pared, igual que efigies en un escenario. La que ven los poetas, la que veo yo si me proyecto astralmente y me sitúo enfrente de mi cuerpo: parecemos una estampa renacentista. Neoclásica: un cuadro de Jacques Louis David. Hieráticos y simétricos, expectantes: somos los neo-neoclásicos.El Santo y yo estamos en el centro, me pone la mano en el hombro; yo apoyo la cabeza en el suyo. Sentados delante nuestra, cada uno a distancias equivalentes de nosotros G. e I.O., pendientes de las lecturas de Cosmopoética que se desarrollan abajo. Más a los lados, guardando aún la simetría, T. e I.
I. se apoya en la columna.
Tiene el pelo como Valentina, los labios rojos, los ojos cerrados. Escucha los poemas con la reverberación privilegiada que conlleva espiar desde el coro. Cuadrada y serena como una pieza de constructivismo alemán.
Al fondo, F. y J., igualmente equidistantes de nosotros, completan el cuadro.

Son todos grandes artistas: son aristocracia.
Guardamos un silencio sacro mientras escuchamos los versos de crudos de Carrera:


Ella dice que es obscena
la manera de referirme a mis amigos;
que soy, en resumidas cuentas de collar,
una máscara ya obscena y amenamente indeseable.
Una máscara del teatro de la infelicidad.


Pero yo ya no escucho. Y no sé si soy la única que se da cuenta de que es un momento formalmente perfecto, un paréntesis salvaguardándonos del caos. Allí, auspiciados bajo la pequeña arcada del coro, mirando la mesa presidencial, guardando una simetría perfecta en nuestras posiciones como la de un ajededrez, o un cuadro renacentista, mientras recita Arturo Carrera y yo pienso que esto debe ser parecido a la felicidad o a la perfección.




RAÍCES PULP

+ Do you love me?, Nick Cave
+
I let love in, Nick Cave
+ Far from me, Nick Cave




Mi abuela está tumbada en toda su oronda si breve extensión en el sofá. Los muebles oscuros y las cortinas adictas al humo.
Las manos artríticas de confetti: lleva un anillo con una piedra de cada color en cada dedo y dos relojes en cada muñeca.
Esquizofrenia a la orden del día.
Bisutería paranoide.


Su locura ha impregnado poco a poco todas las estancias de la casa. Se cae a pedazos de irracionalidad. Huele a miedo inconsciente, igual que los burdeles clandestinos en las novelas de Faulkner.

Mi tío fuma frente a ella, le reprocha que se gaste todo el dinero en perfumes y peluquería. No la mira en todo el rato: ella tampoco a él.

Me presentan a la nueva chica que han acogido en las habitaciones de la terraza. "Chica" es un eufemismo: tiene las caderas anchísimas y un tatuaje carcelario me saluda desde su escote neumático. Parece recién salida de una clínica de desintoxicación y apostaría de hecho a que así es. Entro sola en la cocina, tarareo esto. Ella me sale al paso de una de las habitaciones del pasillo oscuro, me dice que canto muy bien. Me pregunta que si sé inglés mientras me mira de arriba abajo. "Te voy a presentar a mi hijo mayor, se va a estudiar a Washington. Eres muy guapa, ¿sabes?".

Vuelvo al salón y la dejo hablando. Mi madre lacrimosa le está contando a mi abuela que me vuelvo mañana. Ella sigue impasible en el sofá, mi madre le pregunta si está enferma. "No, estoy cómoda". Yo le hago monerías a mi madre para que se olvide.
La distorsión de la realidad es tan obvia que soy incapaz de reaccionar fuera de la naturalidad. Es un equilibrio turbio de felicidad. Todo está a punto de estallar, a cada instante.



MI FRACASO PERSONAL

+ "Mi fracaso personal", Astrud.
+ "Crujidos", Nacho Vegas.
+ "Memorias de jóvenes airados", Loquillo.


Pero es dramático, esto no es tan trágico. Te diré mil cosas por las qué llorar.
NACHO VEGAS

Es un mal momento para salir de una crisis personal y entrar en una mundial.
DEPRESIVOS & DEPRIMENTES, S.A.



Esta mañana he ido por fin a montar la exposición. Esperaba casi que fuera una redención. Esperaba casi estar milagrosamente contenta, exultante.
No lo estaba: me he levantado después de dormir 10 horas. Mi pseudo gripe seguía allí, además se habían sumado en manifestación de agotamiento unos horribles nervios en el estómago y un conato de cistitis -soy tendente a coger este tipo de cosas, es molestísimo-.
He estado remoloneando en la cama, no más de lo acostumbrado, pero sí más de lo recomendable. No quedaba nada que desayunar en mi cocina declarada en estado de ruina, pero sí cosas por hacer, así que me he puesto a ello.
Al rato he entrado en la cocina a buscar el encendedor, con un pitillo en la mano: la hornilla estaba abierta. He tenido toda la noche la hornilla abierta. Me han dado ganas de llorar pero no he podido. Mi talento para la tragedia está menguando a pasos agigantados por culpa del estrés. Imaginaba que en un caso así abriría todas las ventanas de casa y saldría de casa con lágrimas vivas en los ojos. La vida es curiosísima: he tenido un ataque de pragmatismo radical.

Todas las señales apuntaban al drama. Me he concentrado: he pensado en Antonio viniendo hacia Granada el día d para ayudarme, en el cigarrillo que la prisa aplazó que encendiera esta mañana y en mil detalles más. En el libro de "El club de la lucha" encima de mi mesita, con su apartamento de IKEA volando por los aires; en el capítulo de una mala serie que vi ayer en el que su protagonista se suicidaba siguiendo la estela de Kurt Cobain; en la noticia de la explosión de una bombona de butano en Vigo. Ni una lágrima.
Si hubiera encendido ese cigarrillo con toda probabilidad me habría convertido en mil-pedacitos-de-María casi instantáneamente. Sin embargo, he seguido escuchando a Pavel Kouba hablar sobre su nuevo libro, "El mundo según Nietzsche" y las verdades interpretativas.
Murió sumido en lo que se ha tildado en llamar "hundimiento mental". Pavel no, Nietzsche.

Ale se ha reído cuando se lo he contado, yo también. Me ha dicho que era el momento perfecto para morir y que yo ni me he enterado. Mi obra se hubiera estudiado durante años, habrían metido los restos de mi ejemplar de "El club de la lucha" como clave para interpretarla en una bolsita de plástico: "prueba A". Estábamos tomando unas cañas después del montaje, así que tal vez no pensáramos con claridad. O sí.

Ha sido un día muy largo. La exposición no ha quedado mal y he invertido en agujetas para mañana. Aunque hubiera sido peor incinerarme en mi apartamento. Se puede decir en el sentido más literal de la palabra que he salvado el día.

Me ha dicho también que este episodio tenía muchas lecturas, así que lean, lean.

Buenas noches.


HEREJES

+ Brown eyed girl, Van Morrison.
+ Where is my mind, The Pixies.

"Después de echar unos diez polvos, me cuenta Tyler, Marla le dijo que quería quedarse embarazada. Marla le dijo que quería tener un aborto de Tyler. Soy los Nudillos Blancos de Fulano".

"Personas que conozco y que solían llevarse pornografía al cuarto de baño, ahora se llevan el catálogo de muebles de IKEA"


EL CLUB DE LA LUCHA, Chuck Palahniuk.



Las chicas de ojos marrones también necesitamos que nos quieran. Un poquito aunque sea. Mis semanas no son santas ni nada parecido. Todo lo más aburridas, de un tiempo a esta parte. Pero, contra todo pronóstico cierro los ojos: "uno..., dos..., tres...". O bien: "viernes..., sábado..., domingo...". Al tercer día resucito. Viene un santo y me hace cosquillas en los pies, y luego por todas partes. A mí ya no me sale más hacerme la muerta y me tengo que reír. Floto un poquito como San Canuto Santa Teresa pero como Dios cree en aquello de "lo bueno si breve..." siempre acaba deshauciándome el placer.

Esta semana es diferente. Pasamos el día en sociedad, y hablamos de una santidad alternativa. Oímos en plaza de derecho a una madre explicándole a su hija que el incienso es "el humo de dios". Juanjo dijo "necesitamos menos tercipelo y más cuero". A mí me pareció genial, pero no tanto como para no ganarles al parchís.
Esta Semana Santa nos atropella con sus lazos blancos y sus facciones "pro-vida" -es la peor deficinión contra el aborto que podría existir-, con sus viudas vírgenes con pelos blancos en el bigote. No me parece bien en absoluto.


Por esta vez pase, pero el próximo año lo celebraremos de otro modo: Tendremos drags con tangas de cuero, con rosarios y capirotes. Excomulgaremos el canon digital del planeta. Haremos una performance de confesiones en directo, jugando a "atrevimiento, beso o verdad" con un cura. Y diseñaremos un recortable con un crucifijo que ponga "cuelgue a su mártir aquí". Hemos pensado en Michael Jackson para este papel estelar.
Al llegar a casa encontré un catálogo de Ikea en mi buzón.
Me pareció un gesto muy coherente por parte de Dios. Pero no me convence: yo quiero ser una hereje total.

Besos.

KITTY

Hoy en la ventana brilla el sol, y el corazón se pone triste contemplando la ciudad.
porqué te vas. jeannette




Estoy rondando a la inspiración como un gato en celo, siento que estoy a puntito de alcanzarla. Que hay algunas cosas importantes que quieren decantarse en mi vaso de vino ahora. Pero no se deciden.


Ella es una gatita también, me mira con ojos redondos y amarillos desafiante: "no puedes tocarme". Porque como dice mi santo, las cosas sagradas no se tocan. Y a mí me da miedo quedarme aquí sin ganas ni posibilidades de hacer nada, porque tengo un grillete en el tobillo. Cosas de la gripe.



Los jueves ya me siento muy sola. Rara, y le echo terriblemente de menos. El silencio se hace ensordecedor, me zumba como si tuviera una abeja en la cabeza, haciendo un horrible estropicio. Quisiera hacer algo para romperlo, cualquier cosa. Pero no hay nadie para verlo. No tiene sentido llorar por la leche vertida.
Subo de nuevo el volumen a la tele, me pinto las uñas de los pies de rojo. Ojalá vaya bien la inaguración y se rompa por fin la barrera del sonido. Que estallemos los dos en luces de colores y esa noche volvamos a ser los gatos más canallas de los tejados.


COLLAGES

Se encontraba en una esquina de la estancia, toda furiosamente revuelta a la vista. Y la ventana al fondo. Eran los 20º grados de un lunes de borrón y cuenta nueva.

En una esquina afilando imágenes con maña. Se sabía más tarde hurgando en un cajón de la red algunas fotos antiguas, a fin de componer con la maestría necesaria. Si eran lo suficientemente afiladas podían casi herir la vista a base de hilaridad y empatía. En un embate brossiano crear una pequeña herida en el ánimo -de esas que escuecen mucho- con sus collages.

Se encontraba allí pensando no en grandes cosas, la verdad. Sólo en cómo quedarían sus trabajos en algún salón que no fuera el suyo. Una voz de fondo, como de locutora de radio, le preguntaba cómo pensaba llegar a final de mes.


EL QUINTO GRADO

1. Si tuvieras que vivir la vida de un personaje de toda la historia de la literatura, ¿cuál sería? ¿Y por qué?
Si fuera a vivir para siempre en un libro tendría que vivir como un truhán como un señor, así que me quedo con Corto Maltés*. Las razones me parecen más que evidentes.


2. Todo tenemos un bar preferido, ¿cuál es el tuyo?
Hay un sitio en Granada que me encanta pero no voy a decir dónde, tienes que haber sido muy bueno en otra vida para ser merecedor de conocerlo. Para nosotros ha sido siempre "El bar del xxxx". xxxx es un señor... no, xxxx no tiene nada de señor en realidad. xxxx es el tabernero en el mundo de las ideas de Platón: gritón, putero y excesivo, con un gran repetorio de chistes verdes.
Su bar tiene un farolillo verde en la puerta y dentro es un antro estrello y lleno de cacharros antiguos y carteles de flamenco y corridas (de toros). Las más de las veces se monta un tinglao improvisado y se presentan un puñado de gitanos y flamencos de diverso pelaje a amenizarse la vida con la guitarra. Él se despacha a gusto con todos, y si alguien (le) molesta lo larga sin el menor reparo.
En cuanto a nosotros, nos saluda como a mendigos y luego nos trata como a reyes; la más de las veces nos ponemos tibios por cuatro perras mientras hacemos tertulia literaria. También las más de las veces, hasta que el alcohol hace que empiecen a trascender más otros temas.
Sin duda es el bar. "¿Conoces a Ted?

3. Encuentras un libro que no conoces por la calle que lleva tu nombre escrito en la dedicatoria, ¿azar, casualidad, destino?
No creo en el destino. O si que creo, como recurso poético casi. Nuestro sistema perceptivo y nuestro cerebro están programados precisamente para crear ese tipo de asociaciones, es inevitable que nos planteemos la idea de coincidencia como destino: es lo mismo que cuando nos enamoramos de alguien y de repente vemos su nombre por todas partes. Más allá de ser muy poético y curioso, no deja de ser una sensación.
Eso sí, me haría mucha gracia y seguro que lo acabaría publicando en el blog, esperando que el destino haga que su legítimo dueño lo lea.


4. ¿Qué canción dejarías a tus amigos como recuerdo tuyo?
Imagino que si los fuera a dejar para siempre sería el momento perfecto para reverles mi secreto más oscuro vía musical. "¡Era tan joven e impresionable!"

5. ¿A qué te recuerdan un enano travesti vestido de cabra cubierto de uvas y bebiendo dulce de leche?
Uf, imposible de contestar, sólo me vienen a la cabeza referencias sexuales. A saber qué engranaje se me trastocado con la preguntita.


El lindísimo Jorge me mandó un meme -el primero que hago para el blog, y el caso es que me gustan estas chorradas-, que consistía en 5 preguntas confecionadas explícitamente para el destinatario. Si alguien quiere seguir con el círculo vicioso no dude en comunicármelo vía comment.
Pasenlo bien.

À LA RECHERCHE DU TEMPS PERDU

A veces estamos demasiado dispuestos a creer que el presente es el único estado posible de las cosas.
MARCEL PROUST



De niña mis padres me llevaban a un cine que se caía a pedazos. Pueden ustedes imaginarse, una de romanos: taquillas de madera, lámpara de cristal, raídas cortinas rojas y cucarachas en el baño. Cine de verano también, por supuesto; la película proyectada en la blancura irregular del bloque de enfrente.
Veintiún años no son muchos, menos mal, pero ofrecen la perspectiva suficiente para asomar la cabeza sobre ciertos asuntos: asistir al canto de cisne de la polaroid, a la revolución de la web 2.0 o ver como los clics de playmobil se acaban convirtiéndo en un objeto de culto -del mismo modo que los vinilos pan de cada día de nuestros padres son ahora otro fetiche melomaníaco-.

No sé hasta que punto es un eco de mis días infantiles o es cierto que nuestro concepto del tiempo es otro también. Los tiempos agitados de ahora nos sacuden pidiéndonos fichar siempre a la hora y no descansar siquiera en balde. Y yo hecho de menos aquel cine, sobre todo por todo lo que encarnaba. Esa veneración del celuloide que lo convertía casi en un espacio sacro, la reverencia decaída de su gran sala cubierta de polvo. Yo sentía mucho respeto por ese animal moribundo, ya entendía que era una forma de no ceder.

Quizás sea el cine la parcela de ocio más pura, ese acceso a una realidad alternativa que se funde con la nuestra hasta sentir que se nos paraba el tiempo. Ahora ya no hacemos ritual de eso, nos hacinamos en una zona industrial, donde unos centros comerciales cojonudos especulan con la oferta y la demanda en sus salas de cine numeradas. Pero es que ahora ya no hacemos ritual de casi nada.

Los tiempos cambian. Ese cine cerró, como muchos otros, convirtiéndose en templos de un culto que ya no practica nadie. Pararos a pensar, id a las viejas salas, mantenedlas vivas, tened respeto por vuestro tiempo, pasead las esquinas diarias, tenderos al sol de la calle. Asistid al espectáculo de las cosas, de las que pasan y se transforman para que las veamos con otros ojos, de las que a veces no vuelven nunca.






TROVAS DE AMOR DE UN JIRÓN DE CARNE


Voilà.
Aquí están las Trovas, el proyecto eternamente postergado que imagino que conocéis los que os pasáis por aquí con cierta regularidad.
Para los que no, se trata del primer poemario que escribió Antonio -de eso hace ya algún tiempo- y que yo decidí ilustrar y maquetar en una conspiración secreta en la que me confabulé con suversivo, que hizo les prólogo estupendo. Todo para devolverlas al autor en forma de regalo de cumpleaños. Eso fue hace casi un año ya.

Ahora, después de hacer los cambios necesarios, corregir erratas y emprender una guerra encarnizada con la imprenta, hemos sacado una autoedición de 50 ejemplares. Como somos chicos copyleft, podéis descargaros el PDF aquí para echarle un vistazo. Si os gusta y queréis tener un ejemplar podéis enviarme un correo a
maria-simo@hotmail.com. El importe es de 9 euros + gastos de envío.


Aunque mi flaco y yo andamos ya por otros derroteros artísticos, él un par de pasos más lejos que yo, hay mucha ilusión y tiempo metidos en esta pequeña edición. De algún modo habla de nosotros -juntos y por separado- mejor que nosotros mismos. Es nuestra pequeña heroicidad.

Espero que la disfrutéis. Todas vuestras opiniones y sugerencias serán muy bien recibidas.



DÍA DE FERIA


Estar contigo es como pasar un fin de semana en eurodisney.
Es como vestir un traje de seda o saliva.

Es como una tarde de agosto en el Partenón de Fidias.
Es pasear en una playa de viento dentro de un reloj de arena.
Es comer una manzana -prohibida- bajando la avenida una mañana de domingo.
Es saltar sobre todos los charcos de un patio de colegio.
Es cantar boleros bajo un cielo que amenaza con resacas
y suena aún mejor que el día que me quieras.
Es un all in cuando se gana la partida,
jugarse
la boca
la bolsa
la vida.

Estar contigo es sólo no desear jamás estar en otro lugar.







*foto de la preciosa Helénica.