"Cuando he estado una temporada sin placer y sin dolor y he respirado la insípida soportabilidad de los llamados días buenos, entonces se llena mi alma infantil de un sentimiento tan doloroso y de miseria, que al dormecino dios de la semisatisfacción le tiraría a la cara satisfecha la mohosa lira de la gratitud, y más me gusta sentir dentro de mí arder un dolor verdadero y endemoniado que esta confortable temperatura de estufa."
El lobo estepario, Hermann Hesse
Húndeme el cigarro en la carney hazme otro ombligo,-aullaré-.Márcame de nacimiento y para siempre cambia-mé de una vez la vida.No me dejes ser una chica triste
como la luna,
si no está llena.
Fuerte y profundo.
ResponderEliminarSaludos
Muy bien, joder el viejo Hermann... y la joven María. Brutal la imagen del segundo ombligo. Brutal.
ResponderEliminar¿quién se conforma con las marcas de nacimiento?
ResponderEliminartan jóvenes y tan viejos, southmac
Como Corto, que se hizo él una línea de la fortuna nueva...
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