
Tras escurrir el bulto en la medida de lo posible -no por fastidiar, que el carácter de una es así- me dispongo a hacer los deberes.
Lola llegó a nuestras vidas hará 5 años y nos contagió de un ritmo pseudoepiléptico con la cosa de que estaba sola, y de que buscaba follón. Estas jovencitas. Pero claro, tras el tsunami de la adolescencia rabiosa que todo lo arrasa, los de Barcelona se quedaron solos en su resaca para recoger los despojos de la fiesta.
Pastora es un conjunto trifásico, peculiar y callejero. Si es por etiquetar de manera estricta Dolo es voz y letras, Caim se encarga de la composición musical y Pauet -aquí una nota distintiva- se encarga de la composición visual que se proyecta en cada directo. Claro que yo no soy una wiki, si quieren saber más síganme por aquí, por favor.
El caso es que a mí este grupo siempre me ha hecho gracia por el espíritu con que afronta su carrera, parece que se lo tomara todo un poco a guasa pero a un tiempo tiene un empaque y una solidez como firma que no pasa desapercibida. Quiero pensar que es una conjunción que se da en la gente que tiene las cosas claras: aquello de despacito y con buena letra. Quizás es por eso que han conseguido crear ese tejido vinílico y pegadizo hilado mediante las melodías y las letras.
Desprenden el carácter costumbrista que se fabrica con las cosas importantes: la rutina, el amor y el ruido, siempre funambulistas entre la extroversión más hedonista, y la melancolía de las vísperas y los epílogos que contrae todo el que nace de cara al mar. Y una dice estas cosas con la seguridad de un camino musical que se afianza en sus bases y va en crescendo.
En cuanto al asunto que nos atañe en concreto, el nuevo disco de remezclas, hay más incógnitas en la ecuación. Bajo el pseudo Elegant distorsion dos jóvenes formaciones electrónicas, Sidechains -éstos denominados los ahijados de Daft Punk- y Catcomplex meten en la batidora los temas más sonados de Pastora para conseguir lo que se suele decir que es más que la suma de las partes. Claro está que hay que ser ordenados y que para disfrutar de Pastora RMX Ed primero te tiene que gustar el grupo sin RMX Ed ni peros que valgan, pero -porque siempre hay un pero, y esto es inevitable como la gravedad o el amor- para quien quiera salir de dudas el album se encuentra al completo en Spotify.
En mi bipolaridad habitual mi yo melomaníaco difiere de mi yo lector en opiniones sobre el formato físico: para un disco de estas características no hubiera sido necesario editar un CD, más teniendo en cuenta como baila -o ya más bien se tambalea, con unos cubatas de más- el panorama musical en estos tiempos revueltos de canon y revolución. El detalle que sí es de apreciar es que se haya editado un vinilo del que pueden disfrutar los verdaderos afiliados al sonido del grupo.
Pastora con esta nueva vuelta de tuerca se muda a los 80 y destila nanas para discoteca, con un broche final que a mi entender es una verdadera joyita: el tema Lola en acústico, donde Dolo agarra en bis a bis a su alter ego y se hace casi icónica.
A mí me da igual si soy del montón, así que les ofrezco un par de opiniones -una y dos- que degluten con más oído, no sé si más o menos tacto, el sonido del álbum. Aunque para alumnos aventajados que quieran formarse la suya propia siempre queda este making off del meollo.
Gracias por su atención. Siempre es un placer que lleguen hasta el final. Y no estoy hablando de sexo pero casi, hablo de lectura.
María

Me regalaron un disco de Pastora, sin apenas conocerlos. Me engancharon desde el primer momento y su cante, Dolo Beltran, me parece una chica polifacetica...
ResponderEliminarMe pilló en un bajón personal y Archivo de palabras tristes, Desolado, Día Tonto, El Azar no perdona...parecían escritas para mí.
Besos María
Me gusta la foto......
ResponderEliminarBuena crítica, milady.
ResponderEliminarcesc, tienen un rollo genial sip!
ResponderEliminarmh, gracias bella ^^
santo: ¡"milady"! archívate esa. menu/ modificar/ crear símbolo: así cada vez que quieras saber de mi tendrás que ponerme una instancia ;)