FLASHES

mood: hecha trocitos :S
music: astrud
más: esta noche, más y mejor :)

[tic tac/craaatos/"luis XV, mal rollo"/"y que me dió más pena el ultimo episodio de friends que lo nuestro"/mi madre es el inspector gadget/las mujeres ondulantes/chan chan/trovas de amor/los planetas sí molan!/donación de óvulos/un liguero para ser louise brooks/expo,expo,expo/el hiperión/express chuncking/body milk reafirmante/adobe illustrator/iñigo montoya:"tu mataste a mi padre, prepare to die!"/el decálogo del dandy/moderneces/pink light/una falta/leones y cristianos/nacho vegas y la rosenvinge/ducados/y sobre todo cerveza/ cerveza, cerveza, cerveza,cerve, cer,ce,c,e,c,cºccco8"Aasftx!"!!!|@|#@¬€ ]


Me rayo. Es lo que hay.
LLevo toda la tarde con cara de ficus delante del ordenador, con la tele de fondo, en el más terrible estado vegetativo "post-salida nocturna". Y no sé por qué estoy tan, tan, tan para el arrastre, no fue para tanto. El alcohol, como la vida, es una lotería.

Así que con la memoria ram bajo mínimos, capacidad de concentración cero (menos todavía de lo normal) me dedico a pensar en todo lo que escribiría, en todo lo que tengo que hacer...
y por lo menos así dejo testimonio de que soy una perra muerta. Es una mierda, porque yo no creo en las potencialidades de la gente. Es más que una creencia racional una cuestión de principios: no quiero creer en las potencias. Una persona no es lo que es capaz de hacer o no hacer, una persona con talento no es nada si no sabe realizarse. No importa lo que puedas hacer, sino lo que haces o lo que no haces.

Y luego estoy yo, con mis tropecientos mil cabos sueltos, mis "tengo que" y "mis debería", embobada en mi salón patas arriba y cuanto menos hago menos quiero hacer.
Luego cuando viva debajo de un puente ni siquiera podré quejarme.



Murcia, ¡qué hermosa que eres!

MUSIC: anyone else but you-juno bso. *porque me acuerdo de ti
MOOD: más aburrida que indignada
MORE: estaré jugueteando con el aspecto del blog un tiempo. se aceptan sugerencias.




En plena adolescencia efervescente uno de los temas de discusión con mi padre era sobre mi pueblo. Sí, señores: mi pueblo. Aquí una servidora es de un pueblo de Murcia, Águilas.

La discusión en concreto versaba sobre el tópico paterno: "en mis tiempos esto era bonito de verdad, no como ahora, que se lo están cargando todo!". Ante esto mi reacción era incendiaria porque por aquellos entonces era una pequeña pigmea chauvinista emperrada en que mi rincón del mundo molaba, tenía que molar por el hecho elemental de que yo era de allí y, lo más importante, estaba condenada a estar allí, y si mi señor padre decía esa clase de chorradas era porque estaba amargado en la cuarentena y recordaba tiernamente su infancia en pantaloncitos cortos, cuando era el petit Alfonset.

Pues bien, si hubieran apostado dinero a que la pequeña Blossom llevaba razón habrían perdido. Evidentemente.
Los pocos habituales de este dominio ya se habrán percatado de que, sí, estoy pasando la Semana Santa en casa de mis padres. Llevo dos días y ya estoy a pique de hacerme el harakiri con la lima de uñas.

Para empezar porque el domingo estuve en la capital y no tuvimos bar en que meternos a curarnos las penas y buscarnos las cosquillas: actividad cero.
Luego, y más importante, el clima político aquí es apestoso y la zona cero debe de ser mi casa, porque mis padres se han pasado toda la campaña de mitin de Rajoy a mitin de Petit-Suisse (cierto: todavía no me he curado la impresión de ver al sr. Aznar con ese jersey rosa de lacoste). Mal, muy mal.
La cuestión es que en Murcia más de un 60% de los votantes han dado su apoyo al PP, consiguiendo 7 escaños en la comunidad.
A mí esto me parece una completa vergüenza y no estoy orgullosa de ser murciana.

Porque el murciano es ese ente extraño que no es ni andaluz ni valenciano, y al que se le adjudican todos los tópicos maliciosos del andaluz pero del que no queda constancia de ningún folklore digno de mención más que el uso del panocho, dialecto local, por Miguel Hernández en sus poemas de juventud. Vamos, un murciano es un andaluz sin gracia.


Luego está mi pueblo, que está en el culo de Murcia. Literalmente: es el último pueblo por la costa antes de llegar Almería. Así que estoy en el franja intermedia del terreno intermedio del levante al sur: en el puñetero filo de la navaja, señores.

Como en todo pueblo, aquí hay una gran densidad de ciclomotores, embarazos adolescentes y marujas en bata. Además de una impresionante red de corrupción en cuanto a especulación inmobiliaria, lo que le vale apodos tales como la marbellita o little baza, -véase la foto, portada de un número de greenpeace: eso sí que son chalets en primera línea, eh? porque si ya no existe dicha línea nuestro querido edil echa una firma y se la saca de la manga por arte de birlibirloque-.
¡Óle ahí!

Así que aquí estoy, sintiéndome como un afrancesado en una ciudad que está creciendo monstruosamente, plagada de nuevas instalaciones y enormes centros culturales, porque caballo grande ande o no ande, y a estas alturas de la partida mi mayor preocupación es que aquí se me riza el pelo por la humedad.

Felices vacaciones.




pd: a los murcianos ofendidos sólo les diré que, para colmo, el real murcia es una real mier...

M.




GENIUS AT WORK

Debido a causas de la fuerza mayor de mi capricho, entre otras cosas del tipo de conjunciones astrales y demasiado tiempo libre, he decidido REESTRUCTURAR LA PINTACOTECA.
Dentro de poco seguiré dando por saco. o no, nunca se sabe.


Vuestros insultos, propuestas de matrimonio y/o sugerencias serán recibidas ...como poco.

besos,
María.

warrior



Tengo episodios de tristeza, a veces.
Existen dos razones por las que me pongo triste: aburrimiento o miedo.

Luego se da la circunstancia de que con el mal tiempo me pasa otro tanto.
Y, a veces, voy bajando cualquier callejuela amarilla hacia casa fumándome un pitillo y escuchando warrior de los YYY mientras el agua se escurre entre mis pies y me cala el frío y la lluvia. Esa calle se siente como una montaña rusa y acelero y acelero... mi tristeza, a veces también me hace sentir importante. Entonces suele sonar el teléfono.


y si no escribo es porque ya no sé lo que pienso
ni hacia dónde lleva esta calle
ni quién está al teléfono.


EL SÍNDROME DEL AMOR DE MADRE

[FILIOCENTRISMO]


mood: O_o astonished

music: dancing with myself. the donnas.
more: pronto me explayaré sobre esto.



























"el día que tú tengas hijos, lo entenderás": TAUTOLOGÍA.



No.
Lo siento mamá, no soy como tú.