Tengo episodios de tristeza, a veces.
Existen dos razones por las que me pongo triste: aburrimiento o miedo.
Luego se da la circunstancia de que con el mal tiempo me pasa otro tanto.
Y, a veces, voy bajando cualquier callejuela amarilla hacia casa fumándome un pitillo y escuchando warrior de los YYY mientras el agua se escurre entre mis pies y me cala el frío y la lluvia. Esa calle se siente como una montaña rusa y acelero y acelero... mi tristeza, a veces también me hace sentir importante. Entonces suele sonar el teléfono.
y si no escribo es porque ya no sé lo que pienso
ni hacia dónde lleva esta calle
ni quién está al teléfono.

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"una palabra tuya bastará para sanarme"