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Antonio y yo nos hemos hecho un perfil en 11870. Para quien no sepa de que hablo, 11870 es un portal donde colgar tus recomendaciones acerca de cualquier servicio.
Básicamente lo que nosotros haremos aquí será hablar de los sitios chulos y llenos de gente bohemia y pedante repartidos por la geografía española.
Colgaré también los artículos aquí para que podáis comentar alegremente y recomendarnos también locales donde gastar el poco dinero que tenemos, que es una cosa que nos gusta mucho de hacer. Lo disfruten con salud:
CLANDESTINO, UN BUEN SITIO PARA EMPEZAR.
[Calle Niño de Guevara, 3. Málaga.]
ADÁN: El Clandestino está cerca de todas partes, pero a la vuelta de una de esas esquinas que nunca gira nadie. Yo lo conocí cuando abrió, no me acuerdo ni cómo; el caso es que unos amigos y yo cogimos afición a sentarnos a media tarde en los grandes sofás, a escuchar un poco de acid jazz y tomar café (no teníamos ni 18 y ya éramos así de pedantes). Era un buen sitio, con luz cálida y suave para charlar y suspirar un poco: en aquel entonces el Clandestino tenía las camareras más guapas del centro de Málaga. Cuando empecé a tener dinero para cenar algo que no fuese un kebab, éste fue uno de los primeros sitios a los que fui. Aunque tengo que decir que las camareras ya no son tan guapas.
EVA: Ni falta que hace (aunque quizás sea porque, desde "aquellos maravillosos años", los años no pasan en balde ni para esas diosas de la bandeja). A lo importante: la carta es de ésas que ofrecen una selección rica pero reducida; si no eres demasiado escéptico salivarás desde el principio. Igual con los vinos, accesibles pero elegidos cuidadosamente. Es el restaurante perfecto para iniciarse en el sibaritismo, ése que puede colgar una pequeña etiqueta de distinción a cualquier hijo de vecino (véase: local que incluye carpaccio en su oferta pero que tiene un estuco rural y centros florales de plástico). Aún así, el ambiente es bastante agradable, ideal para parejitas. Eso sí, cuidado con que a tu chico se le antoje algo fuera de carta.
ADÁN: Por eso no te preocupes, que yo soy muy de atenerme a las recomendaciones del chef. Hay que decir que el Clandestino es un restaurante de una rara especie: cocina de autor, con recetas originales y una presentación muy cuidada, del que sales harto de comer y a un precio razonable. Yo soy de los que se ponen de mala leche si se cumple la ecuación "platos grandes = raciones pequeñas"; en este lugar probarás platos que te sabrán a nuevo, pero no tendrás la sensación al salir de que lo que te apetece es un buen bocata. La carta, bastante completa, incluye ensaladas (que nadie se pierda la Namberguan), pastas, carnes y pescados, además de unos postres exquisitos y una pizarra aparte con las recomendaciones del mes (y una caligrafía bastante chula). Sin olvidar una oferta de bebidas y cócteles bastante correcta.
EVA: Como ejemplo, el susodicho carpaccio y tu Namberguan como entrantes, a los que sumar un plato para compartir –si bien las pastas no son su fuerte- te dejan satisfecho el estómago y el paladar por un módico precio, incluyendo un par de copas de ribera y algo dulce. Como tiene el punto justo de pretensión sales al corazón de Málaga tan contento que ni te fijas en el estupendo libanés del final de la calle. Pero eso es otra historia…
PRECIO MEDIO PARA DOS: 50 €
A TENER EN CUENTA: Aparcar en la zona es misión imposible. No aceptan reservas y suele llenarse, así que conviene ir con tiempo. Los sofás son comodísimos.
www.clandestinoresto.com
P.D. la ilustración arriba es una dosis diaria del genial Alberto Montt.
+ EN PÁJAROS: "Bebaroque"

¡Ay, Dios! César Vidal tiene ganas de pelea.
No voy a manosear más el debate absurdo y la lapidación amarillista que se está haciendo de los estilismos de las mujeres del Congreso. Eso que lo explique otros -aquí un botón y aquí otro-.El tema me parece un absurdo indigno de la difusión que está teniendo y con la que nos están machacando desde los medios. Por suerte, encontré la aguja en el pajar -y tenía forma de Wyoming-.
Así donde uno dice digo,
“Una vez, cuando venía de Estados Unidos, me dieron un periódico y dije, ¿pero quién es esa mujer que se ha disfrazado de oso panda en la foto? Tardé medio minuto en darme cuenta que era Carmen Chacón. Eso era una cosa, pero lo de Soraya es otra”¡el otro dice diego!
"César Vidal sí que parece un oso panda. Aunque más que bambú debe comer panda también, porqué está cómo una panda de osos".
El público ríe la comedia, se cierra el telón y yo entiendo porqué es grande.+ EN PÁJAROS:
"Loveliness"ACTUALIZACIÓN 26/09: más difícil de mirar todavía
Creo que puedo dar por claudicado este asunto:Soraya es una ligerita,Urdaci es Tintíny los de El Mundo han perdido el norte completamente.¡DIOS!
Me pasan cosas, y estoy por volver y decir -por ejemplo-:
"Conforme van avanzando los meses de curso no hace más que aumentar mi preocupación por mi situación precaria y mi vida disoluta.
Cada nueva tentativa de llenarme los bolsillos se resuelve únicamente en más trabajo altruista y grandes dosis de realismo. Me gustaría tener tantos brazos como un shiva y que un marajá espléndido de marbella o torrevieja que me cobijara buena sombra. Lo que de veras me gustaría es tener un jefe, un señor jefe, con su puro y su buen par de cojones. Con su café solo de la mañana y su secretaria tonta y despistada. Con tirantes, bigotito y malas pugas. Vejete y con mal aliento, que me garantizara la estabilidad económica, que mis vicios no son baratos. Un señor de tan puro insoportable que equilibrara la inmensa alegría de tener un sueldo fijo al mes: milagros tampoco espero.
Idealistas de cartera exangüe y proyectos de realización personal: sois mala hierba.
Basta ya de tanto amor al arte, por favor."
Pero quizás es demasiado pronto aún.
De momento hay referéndum en la sidebar: vosotros votáis y yo luego haré lo que me venga en gana.
Se me ha roto algo por dentro -no una tripa-, y toda la culpa es mía por funambulista. Voy a abandonar el blog indefinidamente, o al menos ya no dedicarme a él de manera activa. Necesito hacer exámen de conciencia, y eso no se puede hacer de cara a la galería. Necesito abrirme las ventanas del corazón y que entre la luz, sacudir el polvo, llegar bien adentro.Quiero darme cuenta de hasta que punto estoy equivocada en algunas de mis certezas, quiero redirigirme, quiero saber. El problema es que quizá yo haya levantado mi código moral con naipes, endeble y siempre con un as en la manga arrastrada por un estúpido ego mitómano que no me reconoce como dueña. El único camino que conozco para resolver mis dudas -que son muchas, y sé que será así para siempre-, para apagar mis obsesiones es llegar hasta el final, embestirlas, destrozarlas, sucumbir, destrozarme. Pensaba que para ser una gran narradora hay que vivirlo todo, ya no estoy segura. Ya no sé si eso es cierto o es sólo una carta blanca que el cerebro de da al corazón para no sentir sus faltas. El corazón humano es una máquina curiosa, que puede caminar en varias direcciones a la vez aún corriendo el riesgo de romperse.Sé que tengo talento, que estoy hecha de una buena madera y que tengo buena estrella. Todavía no sé muy bien porqué me he estado empeñando en echarme a perder. Seguiré posteando mis trabajos y preparando mi exposición para abril. Puede que siga posteando en Pájaros en la cabeza. Ahora voy a coger aguja e hilo y procurar echar el freno y coserme por dentro. Algún remiendo tiene que haber para este jirón de carne, aunque sea sólamente para no hacer daño a quien quiero, o sobre todo para no acabar haciéndome daño yo.Este blog es casi parte de mi cerebro, un trastero sucio y lleno de cosas -unas merecen más la pena que otras-, pero son mis cosas al fin y a la postre. Este post tan críptico, esta declaración de inteciones es un ejercicio de buena voluntad, o de voluntad a secas, que con eso ya me apañaría. No me veo capaz de volcar nada bueno aquí más que mi trabajo, así que pongo punto y a parte.Para cuestiones de trabajo podéis consultarme en el correo.Gracias -y esto no lo había dicho nunca- a los que os habéis dedicado a pasar por aquí periódicamente.María
Estoy feliz como si estuviera dando vueltas y vueltas sobre mi eje en un prado de flores con el vestido de los domingos mientras suena esta canción. Estoy tan contenta que me dan ganas de cantarla a grito pelado en la ducha. De hecho voy a hacerlo, que luego me dan los ataques de ciclotimia y se me quitan las ganas.
Os dejo por aquí los besos que me han sobrao del viaje.