+ There's a light never goes out, The Smiths.
+ Impossible Germany, Wilco.
+ Hard to explain, The Strokes.
Mira, esto es como las obras de arte. ¿Esperabas que fuera fácil lo de ir a los museos?
Querías entender sin necesidad de escuchar discursos, ya veo.
Pero mejor cuéntame de ti. Toma un pitillo. ¿Estudias o trabajas?
¿Cuál es tu pequeño problema? Porque tú piensas, ¿verdad?
Yo he estado pensando en muchas cosas que decirte. Sobre lo que me ponen los libros de las bibliotecas, mi teoría acerca de las mentiras. Un "tú no lo entiendes", un "quiero comprender". Algunas canciones. Estoy volviendo a los noventa. Estoy desarrollando mi complejo generacional, y para mí esto son cosas importantes.
Pasamos la noche en ese bar que ahora nos gusta tanto y nos pusieron "Heroes", bailamos a saltos. Y el camarero me miraba de reojo. Fue bonito.
Supongo que todas estas cosas no se le pueden contar a alguien que es prácticamente un desconocido. Y claro, mi yo de aquí es monocular. Un alter ego que es básicamente un leve desplazamiento literario de mí. Por eso es tan fácil de malinterpretar.
Y cuando le has ido contando a alguien la evolución de tu discurso, tus procesos interiores, tus notas a pie de página... dejando que vea una parte muy abstracta e íntima, es muy difícil sentarte a hablar de tu circunstancia y de porqué ahora no tienes tanta facilidad para escribir y andas disuelta en nimiedades. Decirlo así, ya sabes, sin que suene a drama existencialista ni parecer una completa infeliz.
¿Te han preguntado alguna vez si eres feliz? ¿Y qué les dijiste?
A mí con todo esto de las últimas semanas se me han desatado algunos cabos de mi discurso personal. Ando zurciendo a tientas, a ratitos. En el bus. Y no se trata de felicidad. No seamos reduccionistas.
Me he comprado un cubo de rubik para ver si resuelvo mi vida por metonimia. ¡Ah! y estuvimos haciéndonos unas fotos el finde anterior sobre que todo daba lo mismo, la canción de Astrud. Como una performance, o un ritual de purificación. Un borrón y traiga usted la cuenta cuando pueda.
Ahora ando también un poco menos obsesionada con la literatura y más con la comunicación. Parece un más difícil todavía, pero bueno, son etapas. Y la verdad es que me estaba cansando de ser autorreferencial. He sustituido también en mi vocabulario sinceridad por franqueza, y ando remodelando mi teoría sobre las relaciones personales. On-off.
Justo este fin de semana todo ha empezado a coger velocidad.
Hay más cosas que ahora no recuerdo, mejor lo retomamos poco a poco, sin prisas. Ando mordiéndome la cola. Viviendo, y poniendo regimientos en las esquinas de esta ciudad, que quiero conquistar del todo este año. Avísame si te apuntas.
O ya nos vemos.
Si eso.
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Descubrete,
ResponderEliminardepues invita.
Ays, los desconocidos, que filón.
ResponderEliminarcomo cocreador de la generación sin, y cofundador del back beat 'cause nineties are in the street y cobrother mayor, te conozco, te reconozco y te compongo un descompuesto plagado de tropezones de ese vómito que es vivir... y lo mejor es que en nuestro caso, huele bien. estás mareada, tienes nauseas, deberías comer más y mejor, porque vamos a vomitar que da gusto, y tendremos un ejército potando al son que marque nuestro estómago, porque seremos cientos por cada uno de los vuestros, porque seremos cientos por cada uno de los vuestros, de los vuestros, de los vuestros... por cada uno de los vuestros... papan pa-pan pa-pan... entiéndase la batería... firmado: EL IMPOSTOR.
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