sprint final

Estoy prosaica del todo. Prosaica, pseudoanémica y casi hasta las narices. Y para colmo de males escribo desde un ciber. Odio los cibers del mismo modo que uno odia los centros comerciales con palmeras o el aire acondicionado demasiado fuerte en algún local. Más bien los odiaría si no fuese porque a mí odiar no me sale natural, yo más bien "destesto"; del mismo modo que ya apenas "me pongo triste" sino que "estoy jodida". Son detalles de los que un tiene que percatarse, la gente debería estar más pendiente de cómo conjurar su espectro emocional.

Por lo demás pocas novedades, lo único que después de haber metido a tantos poetas en mi cama, he decidido empezar a devolverle las misivas de amor a uno de ellos. El más meritorio.

Sigan bien, yo vuelvo en unos días.


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"una palabra tuya bastará para sanarme"