"Dale limosna, mujer
que no hay en la vida nada
como la pena de ser ciego en Granada"
Un topicazo... pero es verdad. Hay una Granada que alegra la vista y el corazón. Y es que los clásicos siempre funcionan: el Albaicín, Paseo de los tristes, Cuesta Gomerez, etc, etc.
Pero también sólo la sensación de caminar sóla entre la gente, sobre la piedra, bajo la Alhambra...y entre un Zara y una tienda de souvenirs-carrachería-flamenco-arabesca.
Pero es que Granada es así. Los dorados, las rastas, los drogatas de calle Elvira, y hasta las pijas de derecho, le pertenecen. Lo mejor, esa continua sensación que viaja entre la comodidad de estar en casa y la de ser un turista peregrino.

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"una palabra tuya bastará para sanarme"