EL FINAL DEL VERANO

Ahora me toca irme/volver a casa:

me toca frío,
me toca Inma,
me toca rutina,
me tocan horarios,
me tocan las prisas,
me tocan capuccinos,
me tocan madrugones,
me tocan los autobuses,
me toca echar de menos,
me toca cocinar congelados,
me tocan domingos de tapeo,
me tocan manchas de pintura,
me toca dejar de echar de menos,

me toca llevar siempre la nariz roja,
me tocan el edredón y la mesa camilla,
me toca la nueva temporada de House,
me toca saber que pasara muuy deprisa...

¡MIERDA!





... Me muero de ganas de volver!

María y María


María
viste de negro. LLeva a la facultad sus jersey de cuello alto, los ojos escondidos. El pelo siempre recogido. Escucha a Elliot Smith (continuamente, compulsivamente), lee a Sylvia Plath hasta altas horas de la madrugada: mientras los bichos se dan contra el cristal de la ventana.
No se llevaba bien con su padre. No se llevaba bien con su novio. Se alejó de sus amigos.
María tiene un gato que se llama Dalí.

Derrama lágrimas en su copa, sobre la alfombra. Cada día.
Ella adora su independencia, sus ideas libertarias y feministas (de panfleto) le hacen sentirse satisfecha. Está/parece segura de sí misma.
Quiere ser una mujer como escapada de los 70. Quiere acostarse con muchos hombres (todos cultos e interesantes), quiere tocar la guitarra en el metro.

María alimenta febrilmente su visión trágica del mundo, de sí misma. Fantasea con la posibilidad del suicidio, con un personaje: "vivir deprisa, morir joven y dejar un cadaver bonito". Todo está bien dispuesto.




María tiene encanto, o eso dicen algunos. Otros dicen que es una prepotente, otros no dicen nada. Yo no sé que pensar.

Escucha "Lola" mientras hace la cama (mentira: escucha "Lola" mientras remolonea en la cama). Luego, sale corriendo a la parada y lee a Alberti en el bus. También le gusta observar a la gente: imaginar sus vidas. Cuando tiene dudas sobre el carácter de alguien, mira sus zapatos.
Siempre va tarde.

María habla siempre muy alto y ríe a grandes carcajadas. Canta a todas horas. Si A. no la tuviera agarrada del pie, echaría a volar.
Está enamorada, aunque a veces querría estar sola: como no puede ser libre, sueña con ser feliz. Con una beca en la fundación de Gala, con un curso de diseño, unas oposiciones para la universidad o/y un apartamento para dos. Un gato: pero no, A. es alérgico.

María
decide entonces que quiere tener hijos.

Un futuro ordenado, esterilizado y brillante. Con clase.
Todo está bien dispuesto.




(Maldito Woody Allen, maldito insomnio, maldito A.!!!!!!!)

VIENTO DE SEPTIEMBRE

El viento no quiere jugar conmigo:
hoy estoy en cuarto menguante;
mis ojos arden:
porque el viento no juega conmigo.

Hoy estoy atada, se me enfría el cafe,
esperando en la mesa,
esperando a las horas,
esperando... que algo pase.

Así me sacudo el silencio:
mirando por la ventana.
No ronronean las olas,
tan sólo el PC en la mesa.
Y escalo por las paredes
miradas de desvarío.

Una velada tristeza
anuncia los meses de frío,
mientras las ramas danzantes
remolinan, a ratos,
el pálido toldo argentino
donde posan las gaviotas
el luto al estío perdido.

Me quiero sacar el coraje
del pecho en un sólo suspiro...

Hoy no sé qué coño me pasa
que el viento no juega conmigo.

CARTEL DEL CARNAVAL DE AGUILAS 2008...




...O eso espero. La suerte está echada.


La obra estará expuesta en el aula de exposiciones de Caja Murcia en Águilas del 22 de agosto al 1 de septiembre y, con un poco de suerte, repartida por todos los escaparates del pueblo en unos meses...DESEADME SUERTE!




un adelanto

Estos últimos días he estado algo liada con un nuevo proyecto. Por eso he estado missing.
Para ir abriendo el apetito dejo un boceto. Es para un concurso del cartel del carnaval de Aguilas (donde vivo) del 2008. De aquí a un par de días estará (debería estar) terminado. Os mantendre informados.



Enjoy it!