PERSEIDAS

"Pero yo desconozco las leyes del espíritu: él divaga."

"La premeditación es el pasado inmediato del instante. Meditar es concreción, materialización de lo que se premeditó. En realidad premeditar es lo que nos guía, pues está intimamente ligado a mi inconsciencia muda. Premeditar no es racional. Es casi virgen."

Un soplo de vida, Clarice Lispector




Tengo ideas brillantes que andan de puntillas, que se me meten a hurtadillas en la cama.
Me piden silencio en un gesto para darme la vuelta a los párpados en un lance de hipnotismo. Vienen así, como una arcada que no llega todavía a la lengua. Un disparo a ráfagas donde nace el pelo en la nuca.

En mitad de mi trance luego se levantan, van a la cocina, cogen un vaso de agua. Deambulan los pasillos. Me abandonan justo antes, casi vírgenes, antes de poder enhebrarlas en el lenguaje. Medio desnudas, medio verdad, medio mentira.
Me quieren sin que las tenga que manchar con saliva.


Si estoy atenta, registro como un sismógrafo el destello entre la más completa penumbra antes de que se extingan contra las paredes del mundo, antes de ser domésticas, apologéticas, civilizadas.
Cuando aún tienen sentido, a veces tengo escarceos con la literatura.


UCI



Ando entre la vida y la muerte, en un camposanto de papel de alta calidad, ilustraciones a todo color; en un cementerio de elefantes. ¡Dios mío, están todos muertos!
Mala hierba puesta a secar en páginas de papel couché, infumable.
Mala hierba que quema la garganta en infusiones de cafeína. De noche y de día, revoluciones y fin de siècle.

Me he cortado las manos al filo de todos los ismos, me darán el alta en un par de semanas.
Ahora no es horario de visitas, pero es todo un detalle por su parte, vuelva mejor a mediados de mes.

AS YOU WISH



Al final te han contado que los poetas son sólo ese colectivo de gente cobarde que inventó un lenguaje
para decir en clave las cosas que no se atreven a decir. Dan rodeos, cogen el atajo más largo hacia la verdad. "¡Todos unos pocavergonya!", decía el abuelo.

Yo también he visto la
Princesa prometida, pero aún no me han dado mi diploma. Agosto es de lengua de trapo y ahora no me pongo a tono con la literatura. El prospecto reza así:

"conserve sus mentiras en un lugar fresco y seco".



PUNTO CIEGO

Normalmente no percibimos el punto ciego ya que al ver un objeto con ambos ojos la parte del mismo que incide sobre el punto ciego de uno de ellos, incide sobre una zona sensible del otro. Si cerramos un ojo tampoco seremos conscientes de la existencia del punto ciego debido a que el cerebro normalmente nos engaña y completa la parte que falta de la imagen.



He jugado a ese juego mucho tiempo. La percepción es un ocio obligado: te dejo aquí algo sobre lo que inventas, y mis líneas de puntos, y los silencios que tú rellenas de un modo o otro hasta que dices "así me gusta". Es el juego del ahorcado todo este simulacro, cuando los ojos rozan las líneas, y el diálogo entre pixel y retina me transforma en otra cosa.

En un alter ego que se clasifica y se archiva debidamente entre los marcadores, podría ser otra moderna con ínfulas y un diario público. Lo que no encaja cuando miras al espejo.
Y con todo, no podría ser más mutante de lo que me siento ahora, deambulando de estereotipo en estereotipo. Como un personaje de serie b. Uno que mira el talento de demasiados, culo veo culo quiero. Sin mariconadas, eso dicen.

Sigo, como un pastor alemán: un simpático segundón. Yo sé más de 150 palabras y tengo un bonito collar y me han colgado algunos galones los del periódico, pero nunca seré tan buena. Aunque yo finga, y tú interpretes, y me pueda colocar todos los nombres.

50 kilos y bajando, sudando la gota gorda. Si no acaba conmigo esta gastroenteritis lo harán antes los mosquitos que me echaron de la cama, no servirá de nada la contrarreloj. En este momento de la carrera, la tortuga no ha alcanzado la liebre: en este momento, mi ego sigue 50 metros por delante. Y yo haciendo lo mío, piano piano, porque él ha estado en lugares que cree que merece la pena que yo visite. Zenón es mi coche escoba.

Hay que continuar inventando. Que un personaje de serie b no se hace sólo, así de la noche a la mañana. Y con sus vísceras hacia fuera y todo se le acaba cogiendo cariño, aunque queden muchos huecos por rellenar.


LA PIPA DE KIF


¡Verdes venenos!¡Yerbas letales
de Paraísos Artificiales!

A todos vence la marihuana,
que da la ciencia del Ramayana.

¡Oh! Marihuana, verde neumónica,
cannabis índica et babilónica.

Abres el sésamo de la alegría,
cáñamo verde, kif de Turquía.

Yerba del Viejo de la Montaña,
el Santo Oficio te halló en España.

Yerba que inicias a los faquires,
llena de goces y Díes Ires.

¡Verde esmeralda -loa el poeta
persa- tu verde vistió el profeta!

(Kif -yerba verde del persa- es
el achisino bhang bengalés.

Charas que fuma sobre el diván,
entre odaliscas, el Gran Sultán.)




Últimamente me toca verlo en verde todo. Después de encontrar a la orillita de casa una ingente cantidad de hachís, el subversivo me encarga unas ilustraciones sobre "La Pipa de Kif" de Valle-Inclán para una publicación que lo tiene bastante claro: "Yerba" se llama, claro que sí.

En fin, que a veces el mundo se hace el encontradizo y todo se plaga de casualidades. Queda como testigo un tipo adorable de café y biblioteca, de esgrima y sangre noble desteñida. De vocación pompa y boato, barba de sabio, tertulia y bohemia, de principios y puntos sin coma. De exotismos y de "cualquier horizonte es poco". El señor Valle sí que sabía viajar.